Siete de cada diez empresas mineras reportan graves brechas de talento en áreas técnicas y profesionales, encabezadas por geólogos e ingenieros de procesos con el 56,50% de las dificultades y por gerentes de proyecto con el 52,20%, según un estudio realizado por la Universidad Siglo 21 y R’Evolution Education Group con la Corporación Financiera Internacional (CFI).
La escasez de personal calificado se completa en el sector energético con la detección de más de 230 ocupaciones críticas y la necesidad de actualizar competencias en veinte tecnologías emergentes para la próxima década.
“Si cada proyecto sale a competir por el mismo talento escaso, lo que vamos a tener son más costos, más demoras y menos oportunidades para las comunidades donde se desarrollan. La alternativa es generar sinergias entre empresas, gobiernos, cámaras y sistema educativo para formar, entre todos, el talento que la industria necesita”, afirma Leonardo Medrano, Rector de Universidad Siglo 21.
Esta falta de talento se da en un escenario donde la CFI proyecta más de 18.000 millones de dólares en proyectos mineros en cartera y ejecución, concentrando la mayor actividad energética en Neuquén, Chubut, Santa Cruz y Mendoza.
Los perfiles jerárquicos “son aquellos en donde hoy día nos encontramos más deficientes cuando hacés la búsqueda. Y ahí es donde las universidades también pueden participar”, afirmó el gerente de Legales y Asuntos Institucionales McEwen Copper, Rodolfo Ovalles, en el seminario “Minería, energía y talento: la próxima frontera del desarrollo argentino” organizado por la Universidad Siglo 21 en su campus cordobés.
La minera canadiense planea desarrollar su proyecto de cobre Los Azules en la provincia de San Juan en la que necesitará contratar unas 3.000 personas cuando se encuentre en plena construcción en 2028.
En contrapunto, desde la perspectiva de la cadena de proveedores, el senior manager de Tsingshan, Santiago Bustelo, detalló que en una planta electroquímica de litio en Jujuy la dotación pasó de 1.000 empleos en construcción a 200 en operación, destacando que el trabajo mancomunado permitió capacitar localmente a ingenieros, soldadores y electricistas.
Por su parte, la oficial de inversión en salud y educación de la CIF, Mariana Lef, aportó una mirada institucional al señalar que la mayor parte de los proyectos mineros está en prefactibilidad y que la actividad podría generar al menos 11.000 empleos directos y 54.000 indirectos. También, enfatizó que el talento no se forma de un día para otro y abogó por implementar trayectorias formativas cortas y certificaciones flexibles junto a las universidades.
Desde el ámbito estatal, el ministro de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica de la provincia de Córdoba, Fernando Sibilla, remarcó la necesidad de complementar los recursos naturales y la infraestructura con el desarrollo del capital humano articulando al sector público, privado y académico.
En la misma línea, Medrano, advirtió que si cada proyecto sale a competir de manera aislada por el escaso talento disponible solo se generarán mayores costos y demoras operativas.
Para superar estas asimetrías y consolidar una respuesta federal, la institución académica cuenta con más de 320 Centros de Apoyo Universitario distribuidos en distritos clave como Chubut, Santa Cruz, Río Negro, Neuquén, Mendoza, San Juan, La Rioja, Catamarca, Salta y Jujuy.
Como parte de esta estrategia de integración sectorial, la universidad firmó convenios marco de cooperación con el proyecto Los Azules y con la Cámara Minera de Catamarca.
Alerta por la escasez de talento calificado en minería y energía
Un informe elaborado por instituciones académicas e internacionales advierte que la falta de personal pone en riesgo las inversiones.
