Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE) descalificó a la UTE liderada por China International Water and Electric de la licitación para la construcción de la etapa II de la represa El Tambolar, de 70MW, en la provincia de San Juan, afirma su presidente Víctor Dona.
La decisión se tomó después de que la empresa de energía estatal descubriera que el consorcio también integrado por EISA Energía y Boetto y Buttigliengo, no cumplieron con varios de los requisitos estipulados en el concurso de precios, indica.
EPSE le pidió varias veces a la sociedad que presentara los documentos requeridos, pero no lo hizo, señala el directivo en una entrevista exclusiva con esta agencia de noticias. Durante el análisis de las propuestas técnicas, también solicitó a la UTE China Gezhouba Group Corporation (CGGC) –Green- Ivica y A Dumandzic Construcciones que actualizara su información y la enviaran para evitar la descalificación.
Esta semana, los participantes fueron notificados de que la empresa estatal planea abrir las ofertas económicas el 4 de abril, explica Dona. El proceso fue demorado debido a la política y a las turbulencias, ya que el presidente de Pendile Argentina, Hugo Dragonetti, fue encarcelado acusado de haber pagado sobornos en los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner para recibir contratos de obras públicas, afirma una fuente.
La comisión de evaluación planea tomarse 15 días más para analizar las ofertas antes de adjudicar el contrato, el cual será notificado a finales de abril, explica el presidente. EPSE espera una importante reducción de precios para la construcción de la represa El Tambolar tras los resultados de la licitación lanzada por el Ente Binacional Yacyretá (EBY) para el desarrollo del complejo Aña Cuá, cuyas ofertas fueron un 50% más bajas del pedido original, agrega.
El contrato de 749 millones de dólares será adjudicado entre el consorcios CGVC-Green-Ivica y A Dumandzic Construcciones, la UTE Techint Compañía Técnica Internacional Internacional y Tecnología en Servicios Urbanos (TESUR), y otros integrados por la Sociedad Argentina de Construcción y Desarrollo Estratégico (SACDE), Panedile, Sinohydro, y Petersen Thiele y Cruz.
La etapa I de El Tambolar representa el 9% del proyecto total, incluida la excavación del túnel para la desviación del río San Juan, que se utilizará durante la construcción de la represa en la segunda parte, que fue otorgada a la sociedad Techint-Panedile.
Por su parte, IMPSA participará como subcontratista para suministrar dos turbinas Francis para alimentar a la central hidroeléctrica ya que fue escogida por los consorcios liderados Techint y SACDE.
La etapa II implica la construcción de una represa de 83 metros de altura y 450 metros de largo, para crear un lago de 350 hectómetros cúbicos, un aliviadero, un túnel de abducción, una sala de máquinas y obras complementarias. Los trabajos deberán estar finalizados en 60 meses.
La central hidroeléctrica estará alejada de la represa y se alimentará a través de un túnel de 2,63 kilómetros para crear una cascada de 85 metros. La planta estará alimentada por dos turbinas Francis de eje vertical de 35 MW para generar 310 GWh de electricidad por año.
El proyecto, de casi 749 millones de dólares, será financiado por el gobierno sanjuanino y con los ingresos del fideicomiso producto de las ventas de electricidad generada por las centrales hidroeléctricas Los Caracoles, de 125 MW, y Punta Negrea, de 65MW, explica Dona.
La energía prpducida por este complejo será vendida a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA (CAMMESA) con un PPA de 70-75 dólares por MW dólares que EPSE espera firmar después de adjudicar el contrato de construcción.
El gobierno de San Juan recibirá los ingresos de la transacción como reembolso de las inversiones para la construcción de la planta, mientras que la empresa estatal se quedará con el resto, concluye Dona.
Por Hernán Dobry
