La construcción del gasoducto Néstor Kirchner enfrenta un nuevo contratiempo que podría generar retrasos en el inicio de las obras si no logran resolverlo a lo largo de los próximos meses: la falta de camiones necesarios para transportar los caños que se utilizarán en el proyecto.
La empresa que resulte adjudicada con el contrato para realizar la obra civil (aún no se licitó) precisará de cerca de 400 vehículos 6×4 de entre 450 y 520 caballos de fuerza para mover los caños a las diferentes zonas del país (las provincias de La Pampa y Buenos Aires) donde se desarrollarán los trabajos, señala una fuente de la industria.
“No existe ninguna empresa de transporte local que tenga esa cantidad camiones disponibles, por lo que el servicio deberán dividirlo entre varias firmas que necesitarán comprar unidades nuevas, relocalizar otras ubicadas en otras partes del país e, incluso, reacondicionar algunas más viejas – afirma Lucas Woinilowicz, gerente de Desarrollo de Negocios de Scania Argentina –. Hoy no hay un excedente de 400 camiones, pero van a aparecer. Si los necesitan de un día para el otro, es imposible conseguirlos, pero si se planifica con tiempo, para la época que tengan que entregarse los caños van a estar. Desde la industria, están traccionando para conseguirlos”.
La Argentina es un mercado de entre 5.000 y 6.000 camiones, por lo que proveer 400 nuevos no debería resultar un problema mayor para las cinco fabricantes (Volvo, Scania, Mercedes Benz, Iveco y Volkswagen) en situaciones normales. Sin embargo, las restricciones impuestas por el gobierno nacional a las importaciones están dificultando esta tarea, a lo que se le suman los problemas de abastecimiento que existen a escala global en el sector.
“Hay muchas restricciones a nivel mundial para la entrega de unidades que está afectando a todos los mercados a lo que se les suma las restricciones locales a las importaciones – explica Woinilowicz -. Estamos trabajando con cupos definidos por el gobierno que te dice cuánto vas a poder traer por año. Hay tantas presiones para hacer el gasoducto y que se muevan los tubos que quizás esto sirva para que se amplíen las cantidades”.
La logística fue una de las dudas de las compañías que pensaban participar de la licitación pública GPNK N° 01/2022 durante la ronda de preguntas que habilitó la por entonces Integración Energética Argentina Sociedad Anónima (IEASA), actual ENARSA, previa a la apertura de los sobres.
“La cláusula 5 trata sobre la entrega en un punto a 80 kilómetros alrededor de Buenos Aires si la empresa es argentina. ¿En nuestro caso al ser una empresa extranjera podría IEASA considerar entregas en condiciones CIF FO Puerto de Buenos Aires? En caso negativo, ¿podría IEASA hacerse cargo del despacho para condiciones DAP (Transporte interior realizado por oferente)? ¿Sería posible entregar la tubería en un lugar de acopio proporcionado por IEASA?”, requirió unas de las empresas.
La compañía estatal de energía, la remitió a consultar lo que decían los pliegos. Según los documentos de la licitación, “los bienes deberán ser entregados por el contratista en la fábrica si ésta estuviese ubicada dentro de un radio de 80 kilómetros de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires o en un lugar de entrega a ser definido por el oferente dentro de dicho radio”.
La empresa que resulte adjudicada con el contrato de construcción del gasoducto deberá encargarse de transportar por ruta los entre 460 y 483 kilómetros de caños que ENARSA compró, a lo largo de una distancia de, al menos, 540 kilómetros que separan a la ciudad de Buenos Aires de la localidad bonaerense de Salliqueló, donde terminará la primera etapa del gasoducto Néstor Kirchner.
Para el resto de los tubos, “el contratista deberá además tener un lugar de entrega en las proximidades de la localidad de Neuquén o dentro de un radio de 50 kilómetros próximo a esta, para entregar un lote que debe ser de entre 100 a 120 kilómetros (según lo defina el comitente) de cañería de 36 pulgadas de cualquiera de los espesores de 12,70 o 19,10 milímetros”.
La unidad del grupo Tenaris precisará, para esto, de unos 150 camiones, por lo que se encuentra manteniendo conversaciones con las diferentes empresas de transporte para tener la logística contratada y con las unidades necesarias a su disposición cuando estén terminados los caños.
Más allá de esto, ENARSA está analizando diferentes alternativas sobre cómo se llevará a cabo la entrega y distribución de los caños en los centros de acopio tanto en la provincia de Buenos Aires como en Neuquén para evitar problemas con el transporte y retrasos en la construcción del gasoducto.
Una alternativa es llevarlos en tren desde Buenos Aires hasta Bahía Blanca. Una opción es generar allí un centro de acopio de materiales y, luego, ir transportándolos en camiones hasta Salliqueló, a lo largo de 273 kilómetros, a medida que sea necesario. La otra es trasladarlos todos juntos de una sola vez hasta esa localidad y, desde ahí, hasta la obra.
Algo similar, buscan hacer en Neuquén, ya que Siat debe entregar los tubos en los alrededores de la capital provincial y, luego, la constructora debe moverlos hasta Tratayén a lo largo de 158 kilómetros.
Como buena parte de este trayecto deberá realizarse a lo largo de rutas y caminos de ripio, especialmente dentro del obrador, la empresa tendrá que contar con camiones 6×4 de entre 450 y 520 caballos de fuerza para que cuenten con la tracción y la potencia suficiente para transportar esa carga en esos terrenos.
Las licitaciones
El 4 de mayo, ENARSA le adjudicó a Siat un contrato de 14.462.545.015 pesos (123.220.884 dólares a la cotización oficial de hoy) y 436.628.700 dólares más IVA para suministrarle 583 kilómetros de caños de 36 pulgadas y 76 kilómetros de 30 pulgadas, para llevar adelante los trabajos que permitirán conectar las localidades de Tratayén, en la provincia de Neuquén, con la de Salliqueló.
Esto totaliza unos 677.417.996,64 dólares (IVA incluido) un 13,51% por encima de los 66.842.338.516,80 pesos (596.806.593,90 dólares) con IVA incluido al tipo de cambio vendedor del Banco Nación del 18 de febrero que la empresa estatal de energía había establecido como presupuesto en los pliegos.
“La oferta adjudicada se ajusta a los exigentes plazos de entrega que dispusimos y por eso estamos convencidos que el Gasoducto Néstor Kirchner se encamina a ser una obra emblemática desde todo punto de vista”, afirmó el presidente de ENARSA, Agustín Gerez, en un comunicado.
En el renglón 1, Siat ofertó 13.491.612.480 pesos (114.948.538 dólares) y 407.316.015 dólares más IVA (631.940.109,13 dólares finales) para suministrarle a ENARSA 561 kilómetros de caños de 36 pulgadas y 12,70 milímetros de espesor; 6,50 kilómetros de 36 pulgadas y 19,10 milímetros de espesor y 14,50 kilómetros de 36 pulgadas y 10 milímetros de espesor.
El presupuesto que había establecido la empresa estatal de energía para esta sección era de un total de 62.302.663.130,40 pesos (556.273.777,95 dólares) con IVA incluido al tipo de cambio vendedor del Banco del 18 de febrero. De esta forma, el monto adjudicado resultó un 13,90% más caro que lo previsto.
En el renglón 2, Siat ofertó 970.932.535 pesos (8.272.345 dólares) y 29.312.685 dólares más IVA (45.477.886,30 dólares finales) para suministrarle a ENARSA 63,50 kilómetros de tuberías de 30 pulgadas y 8,12 milímetros de espesor y 11 kilómetros de 30 pulgadas y 11,69 milímetros de espesor.
Para esta sección, la compañía estatal había establecido en los pliegos un presupuesto total de 4.539.675.386,40 pesos (40.532.815,95 dólares) con IVA incluido. De esta forma, el valor adjudicado terminó siendo un 12,49% más caro que lo estimado.
Más allá de que los montos estuvieron por encima de lo esperado, se ubicaron por debajo del 20% que ENARSA había fijado como límite máximo aceptable para requerirle al ganador de la licitación una mejora para ajustarse a las cifras originales o rechazar su oferta.
“Si bien la propuesta económica supera el presupuesto oficial estimado para cada renglón (en un 13,90% y 12,49% para los renglones 1 y 2 respectivamente), ella se encuentra dentro del margen del 20% que se admite, en general, para considerar a las propuestas económicas como convenientes y dentro de cuyo límite no es necesario requerir una mejora de precio”, sostuvo la comisión evaluadora de la licitación en su dictamen.
En paralelo, ENARSA lanzó otros cuatro concursos de precios complementarios para la construcción del gasoducto Néstor Kirchner y otras obras del programa Transport.Ar Producción Nacional, que se encuentran en proceso de evaluación de las ofertas, por un total presupuestado de 23,06 millones de dólares.
La primera (02/2022) incluye la compra de válvulas esféricas y enterradas de 20, 24, 30 y 36 pulgada y la segunda (04/2022) para la adquisición de mantas termocontraíbles tricapa para cañerías de 30 y 36 pulgadas.
En tanto, la tercera licitación (05/2022) es para la provisión de electrodos E8010G (4 milímetros) y E9010G (5 milímetros) y la cuarta para el suministro de medidores ultrasónicos y cromatógrafos online.
Queda aún pendiente de convocatoria del concurso de precios para la construcción del gasoducto Néstor Kirchner y otras obras del programa Transport.Ar Producción Nacional. Se trata del contrato más importante porque será el que le permitirá a la empresa estatal de energía iniciar las obras.
Problemas de fondos
Al inconveniente logístico para transportar los caños, se le suman otros aún más complejos de resolver. Por un lado, se encuentra la brecha cada vez mayor entre los fondos que le ha transferido el gobierno a ENARSA y el valor final que terminará saliendo la obra en pesos y dólares debido a la devaluación de la moneda argentina.
Por otro lado, está la incertidumbre que existe en el mercado sobre el acceso a la compra de la divisa americana y su giro al extranjero que tendrán que realizar las empresas que fueron y serán adjudicadas con los diferentes contratos para suministrar los equipamientos para el gasoducto.
La depreciación del peso va erosionando cada vez más los fondos que teóricamente (ya que nadie lo ha confirmado hasta el momento) recibió ENARSA de parte del gobierno nacional para hacer las obras en septiembre y diciembre.
Tampoco queda claro qué hizo la empresa estatal con este dinero para evitar que pierda valor en moneda local por la inflación y en frente al dólar. “Nadie ha informado si ese dinero está invertido o si se lo prestó al gobierno nacional para cubrir las cuentas a tasa cero como se suele hacer en la administración pública con los fondos que se van a usar en el corto plazo”, sostiene el gerente general del Banco Central de la República Argentina (BCRA) Nicolás Gadano.
Esto ha llevado a que la brecha a cubrir sea cercana a los 308 millones de dólares hasta el momento, debido tanto a la depreciación del peso como a los mayores montos que deberá pagar la empresa por los equipamientos que está licitando (aún quedan por adjudicar cuatro concursos de precios).
Como adelantó Desarrollo Energético, la Secretaría de Energía de la Nación está buscando fondos para cubrir parte de este agujero presupuestario que tiene ENARSA para avanzar con la construcción del gasoducto, que amenaza con ensancharse día a día.
“Faltan unos 200 millones de dólares para la primera parte del gasoducto por las diferencias que se generaron por el tipo de cambio”, afirma la subsecretaria de Hidrocarburos de la Nación, Maggie Videla Oporto, en una entrevista realizada durante la exposición Argentina Oil & Gas (AOG), antes de que se abrieran los sobres de la licitación para la compra de las cañerías.
La Secretaría de Energía había firmado órdenes de pago por 60.190 millones de pesos en septiembre para que el Tesoro Nacional le transfiriera a IEASA los fondos establecidos en la Ley 27.605 de Aporte Solidario.
Ese monto equivalía, a uno 609,88 millones de dólares a la cotización oficial de esa época, pero, como no los cambió a la divisa estadounidense en ese momento ni los invirtió, ahora le servirán para adquirir 512,82 millones, un 15,91% menos que hace ocho meses.
En diciembre, el gobierno realizó un segundo desembolso y le envió a IEASA 59.000 millones de pesos correspondientes a lo establecido en el Presupuesto 2021 para obras de transporte de gas y a la ampliación que aprobó el Congreso Nacional en octubre.
Ese monto equivalía a 580,08 millones de dólares a la cotización oficial del 15 de diciembre. Al igual que ocurrió con el pago anterior, la empresa energética estatal no se hizo de los billetes verdes ni invirtió el dinero en futuros u otros instrumentos financieros por lo que ahora, le servirían para comprar 502,68 millones, un 13,34% menos que hace cinco meses.
Si se toman estos dos desembolsos, en lugar de haber adquirido 1.189,96 millones de dólares en su momento, ahora podría hacerse de unos 1.015,50 millones, si la operación se llevara a cabo hoy y no siguiera esperando hasta el momento de tener que realizar los primeros pagos (a fines de mayo). Esto implica una diferencia de 174,46 millones, o sea, un 14,66% menos que antes.
A estos montos, habría que sumarle la brecha cambiaria que se producirá con la tercera partida que el gobierno tenía destinada para el proyecto (el equivalente de la época a 476 millones de dólares), que originalmente estaba incluida en el Presupuesto 2022.
Como el Congreso decidió no aprobar la ley enviada por el Presidente Alberto Fernández, ahora deberá ejecutará las mismas partidas establecidas en el de 2021, más los fondos que le quedaban del Aporte Solidario para cubrir estos gastos.
Los dólares son esenciales en una obra como el gasoducto Néstor Kirchner porque los costos atados a esta divisa representan cerca del 50% (783 millones de dólares) del total de los 1.566 millones de dólares que establece el presupuesto oficial.
Sólo la parte de los caños valuada en moneda estadounidense equivalen al 43,26% del total (677.417.996,64 dólares) que deberá gastar ENARSA para desarrollar el proyecto, a lo que habría que sumarle otros componentes menores que aún se están licitando.
El resultado de este concurso de precios también sacó a la luz una segunda brecha que se le abrió a la empresa energética estatal y que agrandó el agujero presupuestario que tiene el gasoducto y sus obras complementarias.
Para esta licitación, ENARSA había destinado un monto total de 66.842.338.516,80 pesos con IVA incluido, lo que equivalía a 596.806.593,90 dólares al tipo de cambio oficial del 18 de febrero, tal como establecían los pliegos, como informó Desarrollo Energético.
Con ese dinero, ahora, se podrán adquirir tubos por 569.496.724 dólares. Esto implica una caída en el poder de compra 27.309.869,90 dólares (un 4,58% menos) que tendrá la empresa estatal de energía tan sólo por las diferencias cambiarias.
Este agujero es aún mayor debido a que el precio de los caños fue mayor a lo calculado originalmente. Como una parte del contrato firmado con Siat se abonará en moneda local (17.499.679.468,15 pesos con IVA incluido), a ENARSA le quedarán disponibles 49.342.659.048,70 pesos para para cubrir los 528.320.727 dólares del tramo valuado en la divisa estadounidense.
El problema es que ese dinero ahora le sirve para adquirir 420.399.455 dólares, con lo que la brecha se amplió a 107.921.272 dólares, lo que implica que su poder de compra cayó un 20,43% desde que se lanzó la licitación en febrero.
A este problema, se le suma que el gobierno está técnicamente imposibilitado de utilizar los fondos del Aporte Solidario para la construcción del gasoducto ya que el texto de la ley 27.605 de diciembre de 2020 estableció que debían usarse para “programas y proyectos que apruebe la Secretaría de Energía de la Nación, de exploración, desarrollo y producción de gas natural”.
Nunca se mencionó nada vinculado con el transporte del fluido. Para salvar este escollo, la administración de Alberto Fernández incluyó un artículo en el Presupuesto 2022 que modificaba la norma y le permitía destinar el dinero a la construcción del gasoducto. Esa normativa nunca se aprobó.
“Legalmente, el gobierno no podría aplicar esos fondos para financiar la obra, por lo que habrá que ver cómo hacen para modificar el destino asignado ya que sólo el Congreso tiene la potestad de hacerlo porque se trata de lo recaudado con un impuesto nacional y cada vez se tratan menos proyectos de ley en las Cámaras”, destaca Gadano.
El último problema que queda por resolver es si Siat y las demás empresas que resulten ganadoras de las licitaciones en curso podrán acceder a la compra de dólares y girarlos al extranjero para importar parte de los productos que necesitan para la construcción del gasoducto.
Esta fue una de las dudas que generó mayor cantidad de preguntas a los funcionarios de ENARSA de parte de las compañías a lo largo de la ronda de consultas previas a la apertura de los sobres de la licitación GPNK N° 01/2022.
“¿Es correcto que el pago de los bienes suministrados sea solo en ARS [pesos argentinos] o también es posible en USD [dólares estadounidenses]?”, pidió que le aclarara una de las compañías. “El Pliego especifica en su punto 26 – Pago, que los pagos se efectuarán exclusivamente en pesos argentinos y que los insumos que deban cotizarse en dólares estadounidenses serán pagados en pesos al tipo de cambio vendedor Banco de la Nación Argentina”, respondió la firma estatal de energía.
Otra de las compañías, en tanto, le consultó, a ENARSA si “en lugar de hacer los pagos en pesos argentinos (ARS) ¿es posible hacer transferencias en dólares USA (USD) al extranjero?”.
“No. Se ratifica lo indicado el artículo 8 del Anexo XIV…‘los pagos que estén destinados a cancelar la parte en dólares estadounidenses, tanto del anticipo como del precio, serán abonados en pesos al tipo de cambio vendedor del Banco de la Nación Argentina del día anterior al efectivo pago’”, reiteró la empresa estatal.
El problema reside en que el BCRA cuenta con reservas netas líquidas negativas de 400 millones, según estimaciones de la consultora Econviews. En tanto, para Fernando Baer, economista asociado de Quantum Finanzas, estos valores son de -200 millones (incluyendo el oro).
A esto, hay que sumarle que la entidad monetaria aún deberá autorizar la compra de divisas para realizar los pagos de las importaciones de gas natural licuado para el invierno, con lo cual los montos disponibles serán aún menores.
El primer desafío que tendrá la continuidad de la construcción del gasoducto será a fin de mes, cuando ENARSA realice el desembolso del 40% del monto total del contrato adjudicado a Siat (un máximo de 224,17 millones de dólares), que la unidad de Tenaris utilizará para abonarles a sus proveedores el adelanto para fijar el precio de las chapas.
En el sector, confían en la empresa del Grupo Techint recibirá la autorización, pero hasta que no obtenga el permiso oficial y pueda girar las divisas al exterior todo el proceso se mantendrá en vilo.
Por Hernán Dobry
