La Asamblea General Ordinaria de Accionistas de la empresa Vista Energy aprobó ayer un amplio marco de facultades que habilita a la compañía a avanzar en adquisiciones relevantes por hasta el 50% del valor de sus activos consolidados, que actualmente se encuentran en más de 6.000 millones de dólares.
Fuentes del sector coinciden en que esta flexibilidad inorgánica posiciona a la petrolera como “cazadora serial en el Permian latino”, siempre atenta a activos que refuercen su eje en el petróleo. En el mercado, la decisión es leída como una señal de que la compañía busca ganar velocidad y escalar en un escenario de reconfiguración del mapa energético regional.
Con un mandato amplio para combinar adquisiciones, deuda y emisión de capital, Vista Energy se posiciona para actuar ante oportunidades de consolidación y expansión en la cuenca, especialmente en un contexto donde algunas operadoras internacionales firmaron mandatos con bancos asesores para la valoración de porciones de sus portafolios locales, como la noruega Equinor con el Bank of América.
Eso podría allanar el camino para transacciones selectivas en áreas de alto potencial productivo, alineadas con el foco petrolero de la empresa controlada por Miguel Galuccio.
El anuncio, publicado apenas dos horas después de la asamblea, impulsó un cierre positivo de las acciones Serie A en 983,99 pesos mexicanos (+5,24% en cinco días y +15,22% desde enero), respaldado por la reciente actualización de UBS a “compra” el 12 de enero, con consenso de analistas en “compra” y un precio objetivo promedio de 73,11 dólares (+35,22% desde el último cierre de 54,07 dólares).
Vista Energy planea invertir 4.500 millones de dólares en Vaca Muerta para superar los 200.000 barriles equivalentes de petróleo por día hacia 2030, impulsando exportaciones shale – como el reciente acuerdo del 5 de diciembre de 2025 con Shell, Equinor y YPF para envíos a ENAP en Chile –, en un contexto donde las majors globales se encuentran reorganizando portafolios ante la transición energética.
Un cheque en blanco
La Asamblea General Ordinaria de Accionistas de Vista Energy tomó la decisión con un quórum del 57,11% (59,50 millones de acciones representadas de un total de 104,30 millones con voto).
Esto se alinea con la estrategia de expansión en hidrocarburos no convencionales, shale y tight oil y gas de la empresa, que está enfocada en cuencas operativas como la formación Vaca Muerta, donde el énfasis natural recae en potenciar el desarrollo de reservas petroleras clave.
El mandato autoriza expresamente la realización de operaciones individuales que superen el 20% del total de los activos – calculado sobre el último balance trimestral –, un umbral que, bajo el nuevo esquema, ya no requerirá una nueva aprobación asamblearia.
Las adquisiciones podrán incluir derechos de exploración y explotación, participaciones en concesiones, licencias, acuerdos para el desarrollo de reservas y recursos no convencionales – con un sesgo hacia el shale oil que encaja en el core de la operación de Vista Energy –, así como la adquisición o participación en sociedades titulares de ese tipo de activos, siempre en cuencas donde la compañía ya desarrolla operaciones.
De esta manera, el Directorio quedó facultado para definir precios, términos contractuales, estructuras societarias y condiciones financieras de cada transacción, con un horizonte de ejecución de hasta doce meses desde la aprobación de la asamblea, y un tope conjunto del 50%.
Desde el punto de vista financiero, la resolución habilita a Vista Energy y a sus subsidiarias a contraer deuda en el mercado local e internacional, tanto para financiar total o parcialmente las adquisiciones como para cubrir costos asociados y necesidades de capital de trabajo.
El esquema contempla estructuras de financiamiento complejas, incluyendo fideicomisos financieros, garantías reales, instrumentos híbridos y contratos bajo legislación extranjera, una señal de flexibilidad para operar en los mercados de capitales globales.
Recientemente, la filial argentina de Vista Energy colocó obligaciones negociables por 400 millones de dólares el 3 de diciembre, lo que refuerza su capacidad para fondear estas movidas, priorizando activos que aceleren su curva de producción petrolera.
Otro punto central del paquete aprobado es la posibilidad de cancelar adquisiciones mediante la emisión de nuevas acciones ordinarias Serie A (o representadas por ADSs), con exclusión del derecho de suscripción preferente de los accionistas actuales.
En este caso, la dilución potencial quedó acotada a un máximo del 15% del capital Serie A en circulación – medido previo al primer aumento para fondear la operación inicial –, un límite explícito que busca preservar el equilibrio entre flexibilidad financiera y protección del capital existente.
Las nuevas autorizaciones reemplazan a las otorgadas en la asamblea de marzo de 2025, sin afectar la validez ni la continuidad de operaciones ya iniciadas bajo el régimen anterior, lo que garantiza seguridad jurídica y continuidad operativa.
Las resoluciones fueron aprobadas por amplia mayoría, con respaldos superiores al 80% de las acciones representadas – 84% en el primer y segundo punto, 88% en el tercero y cuarto–, consolidando el mandato del management para avanzar en una nueva etapa de crecimiento inorgánico.
Por Camilo Ciruzzi
