Generación Mediterránea (GEMSA) y Central Térmica Roca (CTR) obtuvieron el consentimiento de la mayoría de sus acreedores para incrementar su endeudamiento y, así, poder terminar con el cierre de ciclo de su planta Ezeiza, de 150 MW.
Los tenedores de sus bonos RegS/144 A y RegD/RegS respaldaron la decisión de la compañía para seguir adelante con el desarrollo del proyecto de generación eléctrica.
Las empresas del grupo Albanesi recibieron el apoyo del 98,75% (79 millones de dólares) de los acreedores de su título de 80 millones de dólares con tasa del 15% y vencimiento en 2023.
En tanto, ya habían obtenido el respaldo del 89,724% (301,47 millones de dólares) de los tenedores de su bono de 336 millones de dólares con tasa del 9,625% y vencimiento en 2023.
Con esto, GEMSA y CTR lograron superar el mínimo del 60% del circulante de cada uno de sus títulos que necesitaban para obtener el quorum que le permitió sesionar en el acto.
Además, superaron el piso del 51% de los votos de los presentes con lo que obtuvieron el permiso para incrementar el endeudamiento y, así, continuar con el proceso de cierre de ciclo de su planta Ezeiza. Esto les permitirá salir a buscar fondos para continuar con el proyecto que se encuentra semiparalizado desde hace casi dos años.
Los tenedores que aceptaron participar del proceso recibirán un pago en efectivo de 2,50 dólares por cada 1.000 de sus títulos que se abonará diez días hábiles después de la aprobación de los cambios.
Las empresas esperan tener novedades sobre el financiamiento de 150 millones de dólares que está negociando para el cierre de ciclo de la central térmica Ezeiza dentro de los próximos días, tal como adelantó Desarrollo Energético.
GEMSA y CTR aún están analizando qué tipo de instrumento utilizarán para obtener los fondos. Para eso, vienen manteniendo conversaciones con bancos locales por un crédito sindicado o para lanzar una ON en el país.
En cualquiera de los dos casos, el objetivo es que el financiamiento sea en pesos tanto bajo el formato dólar-linked como indexado con la tasa Badlar o con las UVA. “Queremos un producto sea diferente a lo que hay en el mercado actualmente”, sostiene la fuente.
Más allá de cuál sea el instrumento que escojan, el objetivo es que el vencimiento ponderado promedio sea de entre 3,5 y 7 años, con un mínimo de 48 meses. De contar con amortizaciones, el inicio de los desembolsos no se realizará hasta que los trabajos estén terminados y la planta se encuentre en funcionamiento y generando flujo de caja.
Las compañías estiman que las tasas estarán por encima del 5%, ya que es en el nivel que se negocian sus bonos actualmente y, en este caso, tendrán riesgo de construcción de la planta implícito para su repago, explica la misma fuente.
Las unidades de Albanesi precisan conseguir un máximo de 150 millones de dólares para sumarle 154 MW a la actual planta de Ezeiza mediante la instalación de una turbina adicional Siemens SGT-800 de combustible dual de 54 MW, dos de vapor Siemens SST-600 de 50 MW y cuatro calderas de recuperación de calor VOGT Power International.
Los fondos serán destinados a pagar deudas contractuales de GEMSA por un total de 93 millones de dólares contraídas para la adquisición y construcción de la planta, el saldo de 20 millones de dólares que tiene pendiente con Siemens por la compra de equipos y, el resto, para financiar el montaje y puesta en marcha del proyecto y otros costos auxiliares.
El primer objetivo de las compañías es conseguir 130 millones para llevar adelante la obra ya que esperan negociar con la firma alemana una postergación de su deuda por al menos 10 millones de dólares para evitar tener que obtener una cifra más elevada en el mercado, sostiene la fuente.
Por Hernán Dobry
Albanesi logró el apoyo de los acreedores para endeudarse
ahora, podrá iniciar el proceso para conseguir los fondos que le permitan terminar el cierre de ciclo de su planta Ezeiza.
