18.1 C
Buenos Aires
22 abril, 2026
Petróleo y Gas

¿Cuánto terminará costando el gasoducto de Vaca Muerta?

Las obras de la primera etapa del proyecto aún no comenzaron y el presupuesto ya se duplicó en menos de un año.

El costo final que tendrá la primera etapa del gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK) provocó un tenso cruce entre el diputado José Luis Espert y el ministro de Economía de la Nación, Sergio Massa, quien eludió la pregunta y evitó develar el monto de la obra, durante la presentación del Presupuesto Nacional 2023 en la Cámara Baja la semana pasada.
Este es un dato que tanto la empresa Energía Argentina (ENARSA) como la Secretaría de Energía prefieren mantener bajo perfil por la magnitud que finalmente acabó tomando el proyecto, si es que no continúa creciendo durante el próximo año.
Es que la primera etapa del GPNK y sus obras complementarias terminará costándole al Estado 431.047.968.620 pesos (2.932.997.438,982 dólares a la cotización oficial de hoy) un 104,84% en moneda local más que el presupuesto que había fijado originalmente el gobierno nacional en 2021.
El presidente Alberto Fernández le había girado a ENARSA 178.975.941.554 pesos, con los que debía cubrir la totalidad de las obras, de los cuales 60.815.299.250 correspondían al Aporte Solidario y Extraordinario para Ayudar a Morigerar los Efectos de la Pandemia, 59.080.321.152 al decreto 809/21 y 59.080.321.152 al decreto 882/21.
Sin embargo, estos fondos resultaron insuficientes debido al incremento de los precios a nivel internacional que tuvieron los caños que se utilizarán en las obras debido a la guerra en Ucrania, los mayores costos de la obra civil, la constante depreciación del peso y a la inflación local.
A esto, se le suma que la compañía estatal de energía nunca fue clara ni transparente con las partes que conformarían la primera etapa del proyecto, por lo que se fueron sumando nuevas licitaciones que incrementaron automáticamente la cantidad de fondos necesarios para respaldarlas.
De esta forma, el déficit del proyecto actualmente se elevó a unos 204.082.756.645,65 pesos (1.388.648.703,06 dólares). La Secretaría de Energía de la Nación, entonces le solicitó al ministro de Economía, Sergio Massa, incluir este gasto dentro del Presupuesto Nacional 2023, para poder cubrir los faltantes.
El gobierno decidió agregar una partida total de 252.072.027.066 pesos (1.715.184.071,49 dólares) para financiar lo que queda del GPNK, del Mercedes-Cardales y del loop Ordoqui, la construcción de las dos plantas compresoras (Tratayén y Salliqueló) y parte de la reversión del gasoducto Norte, detalla una fuente cercana a la cartera dirigida por Flavia Royón.
Sin embargo, esta cifra supera en 47.989.270.420,36 pesos (326.535.368,42 dólares) las necesidades de ENARSA para estos proyectos. La diferencia tiene que ver con el impacto que tendrá la inflación y la depreciación del peso en 2023 en el presupuesto calculado para esas obras, explica.
A esto, se le suman otros 51.687.496.350 pesos (351.699.359,371 dólares) que fueron incluidos en el Presupuesto Nacional para el próximo año que serán utilizados para las diferentes obras correspondientes a la segunda fase del programa Transport.Ar, aunque no explicitaron de cuáles se trata.
“Todos estos fondos se van a cubrir con financiamiento internacional y privado. Eso lo vamos a estar definiendo en los próximos quince días”, afirma la misma fuente de la Secretaría de Energía, que prefirió no detallar cuáles son las alternativas que maneja el gobierno.
La gran duda que aún sobrevuela dentro de la industria es qué pasará si el Congreso Nacional decide rechazar el Presupuesto 2023 tal como lo hizo con el de 2022, ya que lo establecido en la versión de 2021 para estos gasoductos no logrará cubrir la cantidad de fondos que requiere ENARSA para estos proyectos.

Un mar de preocupaciones
La gran duda que aún ronda en el mercado es si ENARSA será capaz de cumplir con la meta que se fijó de poner en funcionamiento el GPNK y sus obras complementarias el 20 de junio de 2023, tal como lo estableció en el contrato para la obra civil.
“Hoy los plazos se están cumpliendo de acuerdo al cronograma y nuestra hipótesis es que se va a terminar un poquito antes. No tenemos ningún elemento que nos indique haya una demora”, afirma la misma fuente de la Secretaría de Energía.
Sin embargo, algunos de esos “elementos” han comenzado a aparecer dado los plazos ajustados con los que deben cumplir tanto los proveedores de los equipamientos como aquellos que llevarán adelante la construcción de las diferentes fases de los gasoductos.
Una de las preocupaciones es el Mercedes-Cardales ya que aún carece de la aprobación de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) para las modificaciones que introdujo ENARSA en el trazado original del proyecto de parte del Ministerio de Ambiente de la provincia de Buenos Aires.
Sin este documento, las empresas no pueden comenzar las obras y por el avance que vienen mostrando los trámites no estaría terminado hasta, al menos, mediados de octubre.
Desde la Secretaría de Energía de la Nación y ENARSA sostienen que cuentan con este permiso. Sin embargo, esto es incorrecto, ya que se refieren a la DIA del trazado original del Mercedes-Cardales, que fue firmado en julio por el organismo, pero que carece de los cambios introducidos con posterioridad.
Los propios documentos contradicen el discurso oficial, tal como lo muestra la nota NO-2022-32717078-GDEBA-DPEIAMAMGP que le envió el director provincial de Evaluación de Impacto Ambiental del Ministerio de Ambiente bonaerense, Manuel Morrone, al subgerente general de la empresa estatal de energía, Gaston Leydet, el 28 de septiembre.
En la misiva el funcionario, le explicó que culminaron con la evaluación técnica del gasoducto Mercedes-Cardales-Tramo PK 0 – PK 73,30, correspondiente al expediente EX-2022-21451358- -GDEBA-DGAMAMGP, y que se encuentra “próxima la redacción de la propuesta de ANEXO I que formará parte de la resolución que aprueba la DIA”.
A su vez, le aclara que, una vez que esto esté terminado, se lo elevará a la Subsecretaria de Control y Fiscalización Ambiental del Ministerio de Ambiente, quien elaborará y remitirá el proyecto de resolución “principios del mes de octubre” para que, luego, sea refrendado por la Asesoría General de Gobierno y la Fiscalía de Estado.
Una vez que esto esté terminado “y de no mediar impedimentos por las áreas consultadas, se podrá emitir la correspondiente DIA del proyecto denominado ‘gasoducto Mercedes-Cardales- Tramo PK 0 – PK 73,30 Buenos Aires’”, sostiene Morrone en la nota.

Organismos revisores
Otro de los problemas que preocupa a la industria es la contratación del control de la ingeniería de detalle y la inspección de las obras, ya que las constructoras no podrán comenzar la obra hasta que este proceso no esté concluido.
Contradiciendo la metodología que venía llevando a cabo ENARSA, de licitar la selección de los proveedores de los servicios, su Directorio decidió firmar dos acuerdos con YPF (una de las socias del proyecto) para que lleve a cabo estas tareas, que nunca hizo públicos.
“Se firmó hace unos quince días un acuerdo de cooperación técnica con YPF y toda la inspección de obra. La de la ingeniería de detalle se hará con equipos nuestros en colaboración con también con YPF”, sostiene una fuente cercana a la empresa estatal de energía.
El problema es que YPF tampoco cuenta la capacidad para poder llevar adelante una obra de tamaña magnitud con tantos frentes al mismo tiempo y en tan poco tiempo, por eso ya está buscando subcontratar a alguna consultora que pueda realizar esa tarea, explica una fuente de la industria que conoce de cerca el desarrollo del proceso.

Una resolución compleja
Uno de los mayores problemas que debió afrontar ENARSA desde que comenzó el proceso licitatorio para comprar los equipamientos para la primera etapa del GPNK y el Mercedes-Cardales fue la adquisición de las 140 válvulas de 20, 24, 30, 36 pulgadas para ambos proyectos.
Como informó Desarrollo Energético, la compañía tuvo que declarar desiertos tres veces los concursos de precios que lanzó con este fin por las impugnaciones a las que fueron sometidas las empresas que participaban de las contiendas de parte de la Comisión Evaluadora.
En la contratación directa competitiva GPNK 01/2022, realizada el 12 de septiembre, sólo había logrado adjudicarle 7 de los 27 renglones (el 7, 9, 10, 13, 22, 23, 24 y 25) que formaban parte de la compulsa a la empresa Válvulas Worcester de Argentina (Valbol), por un total de 2.045.868 dólares, un 7% más que los 1.911.863,50 que la compañía estatal de energía había destinado para estos equipamientos.
En ese mismo proceso, la Comisión Evaluadora descartó las de KSB Compañía Sudamericana de Bombas, Cameron Argentina, Valvtronic, Tormene Americana Kioshi, Wenlen y Pyat porque no cumplían con los requisitos mínimos establecidos en los pliegos.
Sin embargo, el Directorio de ENARSA decidió convocar nuevamente a Cameron Argentina para ver si podía modificar el punto que la estaba marginando del proceso, ya que en las tres rondas había ofertado los precios más bajos: la jurisdicción que fijaba la empresa era en Texas, Estados Unidos, en lugar de la Argentina, como establecían los pliegos de la licitación, señala la misma fuente cercana a la empresa estatal de energía.
Finalmente, llegaron a un acuerdo y le adjudicaron la provisión de 113 válvulas correspondientes a 19 renglones (el 1, 2, 3, 4, 5, 6, 8, 11, 12, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 26 y 27) por un total de 10.525.537,42 dólares, un 22,82% menos que los 13.645.677,68 establecidos en el presupuesto oficial.
Según la misma fuente, “la primera tanda se empezará a entregar en fábrica el 18 de enero”, lo que le dará 41 días a la empresa para despacharlas rumbo a la Argentina, donde deberán estar disponibles para el 28 de febrero de 2023.
ENARSA nunca hizo pública esta decisión pese a que toda la documentación correspondiente a este proceso, incluidos los informes desfavorables de la Comisión Evaluadora, fue publicada en su portal web.
De haber tomado la decisión de ofrecerle a Cameron Argentina la posibilidad de cambiar la jurisdicción antes de adjudicarle los contratos a Valvol, la empresa energética estatal se habría ahorrado un 61,50% de lo que terminó pagando, ya que el presupuesto de la primera fue 984.701,63 dólares más bajo que el de la segunda.
Ahora, sólo quedará esperar para ver cómo evolucionan estas variables y otras como la faltante de neumáticos en el país, la huelga en la planta de Tenaris, las condiciones climáticas y la aprobación del Presupuesto Nacional 2023 para calcular si, finalmente, ENARSA podrá cumplir con su objetivo de inaugurar los gasoductos para el 20 de junio o si será como señalan los más escépticos: que el gas natural proveniente de la formación Vaca Muerta no llegará a los principales centros de consumo durante el próximo invierno.

Por Hernán Dobry

Artículos Relacionados

Pocos cambios en el precio del gas para mediados de diciembre

Hernán Dobry

Nuevo préstamo para una petrolera

Hernán Dobry

Faltan fondos para construir el gasoducto Néstor Kirchner

Hernán Dobry

2 comentarios

jorge m rodriguez 12 julio, 2023 at 4:42 pm

Y AHORA QUE DECIS HERNAN EL PROYECTO SE SOBRECUMPLIO, ADEMAS CREO QUE TODOS TUS DATOS DE PRECIOS SON POLITICOS Y QUIZA PAGADOS Y ESTOY ESPERANDO EL MOMENTO PARA TIRARTELOS EN LA CARA….

Responder
Hernán Dobry 1 agosto, 2023 at 9:05 pm

Ocurrió tal como lo habíamos pronosticado. El gasoducto comenzó a estar operativo para agosto y nosotros escribimos que sería para cerca de septiembre. De cualquier forma el proyecto está incompleto ya que no se terminó de construir el gasoducto Mercedes Cardales que forma parte del proyecto y recién estará para diciembre. Esto puede poner en riesgo el funcionamiento completo del gasoducto Néstor Kirchner.

Responder

Deje un Comentario