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30 noviembre, 2022
Petróleo y Gas

Gasoducto de Vaca Muerta: Otro fracaso pone en vilo el gas para el próximo invierno

La empresa Energía Argentina (ENARSA) no consigue adjudicar la compra de las válvulas, los cromatógrafos y los medidores ultrasónicos.

La empresa Energía Argentina (ENARSA) cada vez se aleja más de las posibilidades de cumplir su meta de tener operativo el gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK) y el Mercedes-Cardales para el próximo invierno, lo que le provocará un agujero a las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
La propia secretaria de Energía de la Nación, Flavia Royón, lo reconoció ante una de las principales petroleras del país, cuando un empresario le consultó sobre la fecha en la que estará puesto en funcionamiento el proyecto. La funcionaria le respondió que el objetivo de mínima era que esto ocurriera el 20 de junio, pero no supo contestar cuál era el de máxima, afirma una fuente de la industria.
La meta del gobierno de Alberto Fernández de que el gas proveniente de la formación Vaca Muerta empezara a fluir hacia la provincia de Buenos Aires el Día de la Bandera ha pasado de ser una posibilidad concreta para convertirse en una utopía luego de que la ENARSA fracasara por tercera vez en su intento de comprar las válvulas para poder terminar el proyecto.
La Comisión Evaluadora de la empresa declaró desierta la contratación directa competitiva GPNK 01/2022 el 12 de septiembre con la que buscaba adquirir 140 unidades de 20, 24, 30, 36 pulgadas para la primera etapa del GPNK y del Mercedes-Cardales.
Sólo logró adjudicarle 7 de los 27 renglones (el 7, 9, 10, 13, 22, 23, 24, 25) que formaban parte de la compulsa a la empresa Válvulas Worcester de Argentina (Valbol), por un total de 2.045.868 dólares, un 7% más que los 1.911.863,50 que la compañía estatal de energía había destinado para estos equipamientos.
El problema es que estas 27 válvulas de 24 pulgadas y las 3 de 20 sólo sirven para ser utilizadas en la planta compresora Mercedes-Cardales por su tamaño, por lo que no podrán destinarse a ninguno de los dos gasoductos.
Esta contratación fallida provocará un atraso en la construcción del GPNK y el Mercedes-Cardales lo que podría impedir que el gas extraído en la formación Vaca Muerta llegue a Buenos Aires para la fecha prevista, por lo que ENARSA tendrá que salir a comprar GNL durante el próximo invierno.
Ya los plazos que estipulaba esta compulsa se encontraban al límite debido a que establecía que 37 válvulas de 36 pulgadas, 2 de 24 y 16 de 30 debían entregarse el 28 de febrero de 2023, mientras que 2 de 36, 18 de 24 y 8 de 20 tenían que hacerlo el 15 de marzo.
En tanto, las 6 de 36 pulgadas, las 6 de 24 y las 11 de 30 debían ser provistas el 30 de abril y, finalmente, las 8 de 36, las 10 de 30, las 15 de 24 y una de 20 tenían que hacerlo el 15 de mayo, cerca de un mes antes de la entrada en funcionamiento del gasoducto.
Ahora, la empresa estatal de energía deberá intentar nuevamente salir a comprar las válvulas en un nuevo proceso, que le llevará al menos un mes más tenerlo listo y adjudicado, si es que lo consigue.
Si en esta oportunidad, la última fecha estipulada por ENARSA en los pliegos había sido el 15 de mayo difícilmente pueda tenerlas disponibles para antes del 20 de junio, que es cuando debe empezar a funcionar el gasoducto.
El mayor problema reside en que gran parte de las empresas que podrían proveerle estos equipos fueron impugnadas por su Comisión Evaluadora, por lo que le resultará muy complicado conseguir otras nuevas que estén interesadas en hacerlo con plazos de entrega tan cortos como los que ha fijado la compañía.
Los funcionarios que estudiaron las propuestas descartaron las de KSB Compañía Sudamericana de Bombas, Cameron Argentina, Valvtronic, Tormene Americana Kioshi, Wenlen y Pyat porque no cumplían con los requisitos mínimos establecidos en los pliegos.
Incluso, para la contratación directa competitiva GPNK 01/2022, ENARSA había incrementado un 12,18% su presupuesto estimado a 15,56 millones de dólares en comparación con los 13,87 millones que fijado en la compulsa anterior.
Este problema se torna aún más grave debido a que la empresa estatal de energía ya intentó tres veces licitar este contrato y en ninguna de ellas logró adjudicar la compra de las válvulas para el GPNK y el Mercedes-Cardales.
En el primer intento, su Directorio debió declarar desierto el concurso de precios GPNK 02/2022, que había convocado originalmente el 13 de abril, por problemas en la confección de los pliegos.
Tras haberlos subsanado, lanzó la licitación GNK 08/2022, el 28 de junio, en la que recibió siete ofertas de KSB Compañía Sudamericana de Bombas, Cameron Argentina, Valvtronic, Kioshi, Valbol, Wenlen y Tormene Americana.
Sin embargo, volvió a fracasar en adjudicar el contrato debido a que, una vez más, su Directorio decidió declararla desierta. En ambas oportunidades, la compañía omitió publicar los dictámenes de la Comisión Evaluadora por lo que se desconocen las razones que lo llevaron a tomar esta medida.
Desarrollo Energético solicitó estos documentos que deberían ser públicos en reiteradas oportunidades, pero no logró que la empresa conducida por Agustín Gerez se los entregara.
Apremiada por los tiempos, la compañía estatal de energía cambió la modalidad y convocó a todas las firmas que habían presentado propuestas (a las que se les sumó Pyat) para que participaran de la contratación directa competitiva.

Se va la segunda
Este es el segundo fracaso que viene acarreando ENARSA en su intento por terminar de comprar los equipamientos necesarios para la construcción de la primera etapa del GPNK, el Mercedes-Cardales y las obras complementarias.
El primero había sido el 22 de julio con la licitación GPNK N° 06/2022 con la intentó adquirir el 13 de abril nueve medidores ultrasónicos y seis cromatógrafos online para ambos proyectos.
En esa oportunidad, la Comisión Evaluadora había declarado inadmisible la oferta de la firma Emerson Argentina (la única que se presentó) por “no tener acreditados y cumplidos los requerimientos solicitados” en el pliego.
ENARSA volvió a intentarlo por segunda vez por lo que convocó al concurso de precios GPNK 10/2022 el 30 de agosto y estableció nuevos plazos de entrega para los equipos en dos tandas: uno en marzo y el otro en mayo de 2023.
La compulsa estuvo dividida en dos renglones separados y las empresas podían ofertar en uno o en ambos en forma indistinta. El primero incluía cinco tramos de medición con medidor ultrasónico de 16 pulgadas, dos de 12, uno de 20 y uno más de 24.
El segundo estaba compuesto por seis cromatógrafos on-line, con análisis C8+ o C9+ de acuerdo a la composición del gas para ser utilizados en el GPNK, en el Mercedes-Cardales y en el loop Ordoqui.
Para intentar atraer a nuevos interesados, la compañía incrementó su presupuesto estimado el 61,90% a 3,74 millones de dólares en comparación con los 2,31 millones que había destinado en la primera licitación.
En la apertura de los sobres realizada el 16 de septiembre, recibió tres propuestas de las empresas Emerson, ABB y Meditecna. La primera de ellas volvió a presentarse a pesar de que había sido impugnada en el proceso anterior porque no se adecuaba a los plazos de entrega y no había incluido asistencia para la puesta en marcha de los cromatógrafos, las “Propuestas de Acuerdo de Cooperación Productiva” y el “Plan de Acuerdo de Cooperación Productiva” y los últimos estados contables.
Pese a esto, realizó una nueva oferta por un total de 3.532.048.54 dólares, de los cuales 2.420.047,54 corresponden al primer renglón y 1.112.001 al segundo. De esta forma, se ubicó un 5,56% por debajo de lo estimado por ENARSA, aunque muy por encima de sus competidores.
Sus dos contrincantes, en tanto, decidieron presentar propuestas por uno solo de los ítems cada una. ABB lo hizo por el segundo con un valor de 610.879,44 dólares, un 53,43% menos que los 1.312.000 establecidos en los pliegos.
Finalmente, Meditecna ofertó sólo por el primero, pero en dos formatos. En uno de ellos, pasó 1.489.237,40 dólares, lo que implica un 38,66% por debajo de los 2.428.220 estimados por la empresa estatal de energía.
La segunda propuesta que realizó, al que llamó Export, fue más competitiva aún ya que incluyó entregarle los equipamientos por un total de 696.605,48 dólares, lo que implica un 71,31% menos que el presupuesto de ENARSA.
Aún queda por delante que la Comisión Evaluadora analice cada una de las propuestas y constate que cumplan con los requerimientos técnicos, económicos y de entrega establecidos en los pliegos.
Esta tarea le llevará algunas semanas más antes de que la empresa esté en condiciones de poder adjudicar los contratos, algo que podría ocurrir para fines de octubre, si es que esta vez logra realizarlo.

Las grandes incógnitas
Una de las mayores preocupaciones de la industria petrolera y que torna cada día más difícil que se pueda cumplir la meta del 20 de junio para que los gasoductos estén en funcionamiento es que ENARSA aún no ha licitado los contratos de control de la ingeniería de detalle y de la inspección de las obras.
Como la empresa estatal de energía carece del personal suficiente para poder llevar adelante ambos procesos, deberá contratar a una o varias consultoras para que realicen estas tareas en su nombre.
Ambas compulsas son de vital importancia para la construcción de los dos gasoductos, el loop Ordoqui y la planta compresora del Mercedes-Cardales ya que hasta que no se contrate a las firmas que realizarán estas inspecciones no puede iniciarse ninguna de las obras.
Por el momento, ENARSA no ha llamado a licitación para ninguno de estos servicios y es una incógnita cuándo lo hará. La compañía estatal no respondió las reiteradas consultas que Desarrollo Energético al respecto.
Estos contratos deben adjudicarse mediante un concurso, porque, especialmente, el de la inspección de obra suele alcanzar montos equivalentes al 3-4% del total del costo del proyecto, o sea, podría llegar a niveles de entre 90 y 120 millones de dólares.
“El porcentaje podría llegar al 2,50%, pero también depende de la complejidad (rubros de ingeniería, logística, etc.)”, afirma una fuente del sector de la construcción, que conoce el funcionamiento de estos procesos licitatorios.
ENARSA requerirá entre uno y dos meses para poder adjudicar estos contratos ya que aún no ha lanzado oficialmente ninguna de las compulsas. Una vez convocadas, deberá darles a las empresas al menos un par de semanas para presentar sus propuestas que, luego, tendrán que ser analizadas por la Comisión Evaluadora, lo que le llevará otras dos o tres semanas más, como mínimo.
Recién cuando todo esto esté terminado la compañía energética estatal podrá firmarlos, lo que le tomará al menos una semana. Finalmente, los trabajos empezarán a realizarse una vez que se produzca el adelanto de los fondos lo que requerirá unos quince días más, como mínimo.
Si todos estos procesos comenzaran ahora, difícilmente pueda iniciarse la construcción del gasoducto al menos hasta mediados de noviembre, lo que les dejará a las empresas un margen de siete meses para terminar ambos gasoductos y la planta compresora, algo que difícilmente pueda cumplirse.
Esto provocará que el gobierno sufrirá una nueva sangría en las reservas del BCRA ya que deberá recurrir a varios miles de millones de dólares para la compra del GNL necesario para cubrir los faltantes de gas natural durante el próximo invierno.

Por Hernán Dobry

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