12.3 C
Buenos Aires
16 mayo, 2022
Energía

Dos empresas invertirán en nuevos proyectos de energías renovables en la Argentina

Se trata de los primeros parques fotovoltaicos que comenzarán a desarrollarse durante el gobierno de Alberto Fernández.

Genneia e YPF Luz planean invertir al menos 106 millones de dólares hasta 2023 para construir dos parques solares en la provincia de San Juan para vender energía a grandes consumidores en el país.
Las dos empresas obtuvieron la prioridad de despacho para la electricidad que producirán sus plantas cuyanas en la última ronda realizada por la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA (CAMMESA) el 29 de julio.
Ambas compañías habían presentado proyectos en los puntos de interconexión (PDI) Solar Ullum y Bauchaceta en la provincia que tenían una capacidad disponible de 58 y 60 MW respectivamente en el proceso lanzado el 30 de junio.
Sin embargo, la línea alta tensión Nueva San Juan, de 132 kV, en las que los dos debían evacuar la energía, contaba con espacio tan solo para transportar un total de 103 MW, por las dos firmas tuvieron que someterse a un desempate el 22 de julio.
Finalmente, Genneia se quedó con el primer lugar en la prioridad de despacho para su proyecto solar Sierras del Ullum, de 58 MW, ya que presentó un plan de construcción más agresivo, afirma una fuente cercana a CAMMESA.
La compañía propuso iniciar las operaciones comerciales (COD por sus siglas en inglés) el 11 de abril de 2022. En tanto, YPF Luz ofreció que su planta fotovoltaica Zonda I empezara a generar electricidad el 19 de febrero de 2023. Por esa razón, tuvo que conformarse con el espacio remanente que quedaba en la línea de alta tensión y reducir su parque de los 100 MW originales a 45.
La unidad de la petrolera controlada por el Estado ya lanzó una licitación para contratar a la empresa que se encargará del EPC del proyecto y a los proveedores de los paneles, de los trackers y de los inversores electrónicos.
El resultado del concurso de precios privado debería estar listo en los próximos meses para proceder con las contrataciones y, así, poder comenzar con la construcción de la planta solar ubicada en la localidad de Bella Vista, en del departamento de Iglesia, de la subestación y de la línea de evacuación de 13 kilómetros de largo, antes de fin de año, explica una fuente cercana a la compañía.
El desarrollo del proyecto requerirá de una inversión total cercana a los 46 millones de dólares (con IVA incluido), ya que estiman que el precio de obra por MW está cercano a los 850.000 dólares más impuestos.
Como adelantó Desarrollo Energético, YPF Luz planea financiar la construcción de la planta fotovoltaica con su propio flujo de caja. “Tenemos ganas de desarrollar proyectos grandes y contamos con la capacidad de construir uno ahora y otro el año que viene con nuestro propio flujo de caja”, resaltó la misma fuente.
YPF Luz ya cuenta con preacuerdos con empresas locales para la venta de la energía que generará el parque Zonda I, destaca. Sin embargo, señala que los contratos no podrán firmarse hasta que no estén listas las compras de los equipamientos para empezar el desarrollo del proyecto.
En el caso de Genneia, la planta Sierras de Ullum está mucho más encaminada ya que la compañía viene trabajando en su ingeniería de detalle desde fines de 2019, pero tuvo que esperar a que se liberara el PDI, que finalizaran las obras de sus otros parques eólicos y que la provincia terminara algunos trabajos de infraestructura, para poder presentarlo en las rondas de prioridad de despacho de CAMMESA, como adelantó Desarrollo Energético.
La empresa energética cuenta con experiencia como epecista en parque solares ya que ya desarrolló Ullum I, II y III (82 MW), también San Juan, luego de habérselos comprado a 360Energy.
En esa oportunidad, su proveedora de trackers fue la estadounidense Array Technologies; la de inversores, la francesa Schneider Electric; y la de paneles fotovoltaicos, la china JinkoSolar.
El desarrollo del nuevo proyecto deberá comenzar en el corto plazo ya que la compañía tendrá que empezar a generar energía verde en ocho meses, tal como se comprometió con CAMMESA.
La construcción de la planta fotovoltaica Sierras de Ullum, de 46 MW, precisará de una inversión total cercana a los 60 millones de dólares con IVA incluido. Como adelantó Desarrollo Energético, la compañía planea financiarlos con su propio flujo de caja.
Según la agencia crediticia Fitch Ratings, la compañía tendrá un flujo libre de caja positivo a partir de este año luego de haber terminado con su proceso de inversión para expandir sus operaciones y estima que comenzará a pagar dividendos por cerca de 57 millones de dólares a partir de 2023.
A su vez, Genneia lanzó hoy la emisión de tres nuevos bonos verdes de corto plazo en el mercado local por hasta 80 millones de dólares que también podría utilizar para financiar su nuevo proyecto fotovoltaico, como informó Desarrollo Energético.
La empresa ofrecerá la ON Clase XXXII bajo la modalidad de dolar-linked con una tasa de interés fija y vencimiento a los 24 meses, la Clase XXXIII en pesos denominada en Unidades de Valor Adquisitivo (UVA), con tasa de interés fija y vencimiento a los 36 meses y la Clase XXXIV denominadas en dólares, con tasa de interés fija, vencimiento a los 36 meses y amortizable en cuatro cuotas del 25% cada una a los 18, 24, 30 y 36 meses.
Más allá de esto, las principales preocupaciones de las compañías del sector son si el gobierno les habilitará los derechos de importación para traer los equipos al país, si les permitan girar los dólares para pagarlos y a qué tipo de cambio podrán comprar los dólares, si al oficial o al contado con liquidación.
Una gran desilusión
Las empresas del sector guardaban una gran expectativa por la normativa que la Secretaría de Energía de la Nación había prometido que lanzaría para resolver la situación de los proyectos renovables cuya construcción se encontraba paralizada desde hacía cerca de tres años por la crisis financiera que atraviesa el país.
Sin embargo, se vieron desilusionadas cuando leyeron el texto de la resolución 742/2021 del 30 de julio, que se publicó en el Boletín Oficial el 3 de agosto, ya que sigue sin dar una solución a uno de los principales problemas que enfrenta la industria para seguir creciendo: la falta de espacio en las líneas de alta tensión.
Las diferentes entidades que nuclean al sector venían reclamando que se dieran de baja los proyectos que no se iban a construir para liberar la capacidad de transporte y, así, poder desarrollar otros nuevos.
Sin embargo, la nueva normativa abordó esto a medias ya que sólo propuso una reducción del 70% en las multas por el incumplimiento de las fechas de COD a pagar entre 12 y 48 cuotas para aquellas empresas que quisieran construir sus parques en los próximos 360 días, como informó Desarrollo Energético.
Con esto, logró tan sólo postergar en un año la resolución de la mayoría de estos proyectos ya que, en el caso de los eólicos, es imposible poder realizar las obras en ese plazo porque ninguno ha comenzado hasta el momento.
La Secretaría de Energía tampoco resolvió nada sobre las penalidades que tendrían que abonar quienes deseen rescindir los contratos adjudicados en las rondas 1, 1.5, 2 y 3 de las licitaciones RenovAr, lo que dejó un sabor amargo en la industria.
“Se perdieron la oportunidad de sacarse este tema de encima bien. Teníamos la expectativa de que la normativa podría ser bastante mejor y se quedaron a mitad de camino”, afirma Héctor Ruíz Moreno, gerente general de la Cámara Eólica Argentina (CEA).
El plan original de la Secretaría de Energía era recortar también las multas a aquellas empresas que no quisieran seguir adelante los proyectos para facilitarles una salida lo menos onerosa posible y, así, liberar el espacio que ocupaban en las líneas de alta tensión, como adelantó Desarrollo Energético.
Sin embargo, no pudieron llevarlo adelante. “En las reuniones que tuvimos, los funcionarios nos dijeron que nadie quería asumir la responsabilidad legal de recortar las penalidades por miedo a sufrir demandas judiciales en el futuro”, explica Ruíz Moreno.
A pesar de esto, algunos jugadores de la industria aún mantienen la esperanza de que la Secretaría de Energía de la Nación saque una nueva normativa que termine de resolver este problema, para permitir el lanzamiento de nuevos parques que están en la carpeta de algunas compañías.
“Está faltando alguna medida más que tienen que tomar, porque hay que liberar el espacio que están ocupado estos proyectos en las líneas de alta tensión”, resalta la fuente cercana a YPF Luz.
Según la resolución 742/2021, las compañías tendrán diez días hábiles para decidir si se suman al plan de reducción de las penalidades y, así, comenzar a construir sus parques renovables. Sin embargo, la normativa no dice nada sobre lo que ocurrirá con quienes opten por continuar en la situación actual de incumplimiento.
Como todas estas empresas han incumplido todos los hitos establecidos en el PPA firmado con CAMMESA, la mayorista de energía podría ejecutar las garantías que depositaron al momento de la adjudicación de los parques.
Si esto ocurriera, podría generarse una crisis entre las compañías de seguro locales ya que tendrían que salir a cubrir cientos de millones de dólares de los que carecen en este momento para abonar las cauciones que entregaron las firmas energéticas como parte de las exigencias impuestas en los pliegos de las licitaciones RenovAr.
“Esto puede hacer quebrar el sistema, porque es imposible que puedan pagar todos esos montos. La Secretaría de Energía está resolviendo un problema menor creando uno mayor – explica Ruíz Moreno -. Lo que va a terminar ocurriendo es que van a llover medidas cautelares para paralizar este proceso y lo que querían resolver, que era liberar las líneas de alta tensión, no lo van a lograr”.

Los interesados
Si la Secretaría de Energía lograra la recisión de los contratos de los parques que no se podrán construir, hay una lista de compañías dispuestas a desarrollar nuevos proyectos eólicos y solares.
Tanto Genneia como YPF Luz ya han demostrado su interés en seguir incrementando la participación de las energías renovables en sus carteras en la última ronda de asignación de prioridad de despacho de CAMMESA.
Sin embargo, ambas cuentan con más proyectos en sus carteras, en especial en la provincia de Buenos Aires. La unidad de la petrolera controlada por el Estado ya anunció que tiene pensado llevar a cabo un eólico de 150 MW allí, aunque no especificó en qué localidad.
En la misma zona, Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) también tiene en carpeta el eólico El Mataco II, de 200 MW, en las cercanías de sus parques El Mataco y San Jorge, de 100 MW cada uno.
Dada la falta de acceso al financiamiento internacional que tiene la Argentina, la empresa podría desarrollar este proyecto en módulos de 70 MW cada uno, ya que cuenta con los terrenos, la subestación y la línea de alta tensión preparadas para eso.
Otra de las compañías que podría pelear por un lugar en la provincia de Buenos Aires es Pampa Energía, que ya cuenta con presencia en la zona con cuatro parques eólicos, y podría aspirar a hacer un quinto en las cercanías de Bahía Blanca.
En la región del Comahue, en tanto, la Agencia Desarrollo de Inversiones de Neuquén (ADI-NQN), dispone de inversores interesados en respaldar la construcción del parque eólico Picún Leufú, de 125 MW, si se libera el espacio que actualmente está ocupando el proyecto Los Meandros, de 125 MW, de la china Envision.

Por Hernán Dobry

Artículos Relacionados

IIC, KFW y EKF financiarán dos parques eólicos de Petroquímica Comodoro Rivadavia

Hernán Dobry

PowerChina eligió a Fabri para hacer el BOP de cuatro parques eólicos

Hernán Dobry

Los Balcanes busca USD 25 millones para terminar una planta de biomasa

Hernán Dobry

Deje un Comentario