La empresa Pampa Energía invertirá 2.700 millones de dólares hasta 2030 para construir una planta de producción de urea granulada en la localidad bonaerense Bahía Blanca y, de esta forma, ingresar en el negocio de los fertilizantes.
Esta decisión se alinea con la estratégica de la compañía controlada por Marcelo Mindlin de monetizar las reservas de shale gas en la formación Vaca Muerta mediante el desarrollo de nuevas áreas de alto valor agregado, que le permitan fortalecer su perfil industrial.
“Esta es la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa y la más grande que emprendemos en años. La Argentina depende de fertilizantes que llegan desde miles de kilómetros de distancia, desde regiones con alta inestabilidad geopolítica – afirma su titular en un comunicado -. Con esta planta, el país tendrá su propio abastecimiento de urea, más previsible y competitivo, y podrá exportar a la región y al mundo. Permitirá generar divisas, conquistar nuevos mercados y conectar el gas de Vaca Muerta con uno de los sectores más importantes de la economía argentina, como es el campo”.
El proyecto será desarrollado por su subsidiaria Fértil Pampa en un terreno 80 hectáreas dentro del Polo Industrial de Bahía Blanca y tendrá la capacidad de producir 2,10 millones de toneladas anuales de urea granulada.
Las obras incluyen la construcción de la planta de amoníaco, dos líneas de fabricación de urea granulada con capacidad conjunta de 6.000 toneladas diarias y una desalinizadora para abastecer de agua al complejo.
A su vez, levantará silos de almacenamiento e infraestructura logística en el puerto de la localidad del sur de la provincia de Buenos Aires, incluyendo instalaciones para la carga de camiones y buques destinados al mercado internacional. Esto la convertirá en la de mayor capacidad de Latinoamérica en su área.
Pampa Energía escogió esta ubicación debido a que le posibilitará una conexión directa con los gasoductos provenientes de la cuenca Neuquina, con uno de los principales puertos exportadores del país y con las centrales térmicas de generación eléctrica y los parques eólicos de la empresa.
El gas natural y la energía son dos insumos críticos que serán suministrados principalmente por la compañía, ya que representan cerca del 70% de la estructura de costos de la producción de urea. Esto refuerza las ventajas competitivas de la integración vertical de la firma de Marcelo Mindlin y contribuye a la eficiencia operativa y rentabilidad del proyecto.
Su desarrollo demandará 41 meses y estará a cargo de SACDE, en lo que respecta a la construcción, mientras que Tecnimont realizará la ingeniería y la gestión de compras. La tecnología será provista por Nextchem, a través de su subsidiaria Stamicarbon, en conjunto con KBR.
Fértil Pampa solicitó la adhesión del Proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y al Régimen de Inversiones Estratégicas de la Provincia de Buenos Aires (REPIE) el 21 de abril de 2026 y 10 de junio de 2026, respectivamente.
“Su aprobación resulta esencial para el desarrollo del proyecto. En particular, si la solicitud al RIGI no fuera aprobada, la sociedad podrá ejercer sus derechos sobre el contrato llave en mano celebrado con SACDE y Tecnimont, de acuerdo con los términos y condiciones”, concluye la compañía.
Petrolera se vuelca al negocio de fertilizantes
La empresa Pampa Energía invertirá 2.700 millones de dólares para construir una planta de producción de urea en Bahía Blanca.
