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29 julio, 2020
Energía

Lanzan nuevos proyectos renovables en medio de la crisis

Busca sumar nuevas áreas de negocios para seguir desarrollando parques en la Argentina.

“Toda crisis es una oportunidad”, reza un viejo dicho en los mercados e, incluso, algunos empresarios suelen aprovechar los movimientos de incertidumbre para redoblar la apuesta y buscar quedarse con partes del mercado que sus competidoras van dejando por temor a incrementar su exposición o por problemas financieros.
Con esta filosofía, Genneia salió a reinventarse en el mundo de las energías renovables, en medio de la mayor incertidumbre que vive el sector desde 2016 cuando el gobierno de Mauricio Macri lanzó las licitaciones RenovAr, en las que se adjudicaron proyectos por un total de 4.725,58 MW.
Los años de fiesta se acabaron y, hoy en día, este rubro se encuentra casi paralizado en el país. A no ser por un puñado de parques solares y eólicos que se hallan en construcción y cerca de terminarse, un 36% del total adjudicado ni siquiera ha realizado movimientos de tierra y lejos está de pensar en hacerlo.
La crisis económico-financiera que arrastra la Argentina desde 2018 y la falta de definiciones del gobierno de Alberto Fernández, ocho meses después de haber asumido el poder, sobre el futuro del sector y lo que hará con los proyectos que aún no se han iniciado le ha quitado toda esperanza a la mayoría de las empresas que apostaban por la energía limpia.
Como adelantó Desarrollo Energético, dos compañías ya han devuelto los contratos de prioridad de despacho a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA (CAMMESA) y otras están buscando hacer lo propio con los PPAs que obtuvieron en las distintas licitaciones realizadas por la ex Subsecretaría de Energías Renovables durante el macrismo sin abonar multas o con el menor costo posible.
Mientras tanto, hay otras empresas al asecho, en busca de oportunidades, mientras esperan definiciones oficiales sobre los proyectos que nunca se construyeron que les permitan presentar propuestas para hacer otros y conectarlos en los espacios que queden libres en las líneas de alta tensión cuando se los dé de baja o directamente quedarse con los que tengan tarifas atractivas.
Por esa razón, tanto la Cámara Eólica Argentina (CEA) como la Cámara Argentina de Energías Renovables(CADER) han insistido en que el gobierno tome medidas sobre este tema en las reuniones que han venido manteniendo con los diferentes funcionarios del sector eléctrico.
Hasta el momento, poco y nada se ha hecho, más allá de haber postergado el cobro de multas a quienes hayan incumplido con los hitos y los contratos de inicio de operaciones comerciales (COD por sus siglas en inglés). O sea, la mayoría de los parques que ni siquiera han comenzado con las obras.
Ante este panorama y de que se encuentra cerca de terminar con las obras de sus últimos proyectos eólicos, Chubut Norte II, III y IV (167 MW), Genneia salió en busca de nuevos negocios que le permitan seguir activa y aprovechar todos los conocimientos que ganó en el desarrollo de proyectos renovables en los últimos años.
Por esa razón, dividió su frente de batalla en tres áreas diferentes: la de plantas llave en mano, la de venta de energía para grandes consumidores en el país y la de servicios de monitoreo y mantenimiento para sus competidores locales.

A la medida del cliente
La Ley 27.191 de 2015 estipula que 2.078 grandes consumidores deberán adquirir el 8% de su electricidad de fuentes renovables a partir de 2018, un valor que se irá incrementando anualmente un 2% hasta alcanzar el 20% en 2025.
Para cumplir con esto, algunas empresas han decidido construir sus propios parques para el autoconsumo de energía verde, como son los casos de YPF, Aluminio Argentino (Aluar), Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR), Austral Gold Argentina, entre otras.
En este rubro, es donde Genneia vio la oportunidad para aprovechar la experiencia que ganó con en el desarrollo y operación de los proyectos fotovoltaicos Ullum I, II y III (82 MW), en la provincia de San Juan, y ofrecerles a los grandes consumidores del país la construcción de plantas a medida llave en mano, o sea, listas para utilizar.
El primero de los contratos lo cerró con la minera Livent, que está produciendo carbonato de litio en el Salar del Hombre Muerto, en la frontera entre Catamarca y Salta, para levantar un parque solar de 8,60 MW dentro de su propio predio, afirman dos fuentes.
Si bien la compañía estadounidense, había anunciado el 20 de febrero que paralizaría la ampliación de su fábrica para llevarla de 22.000 a 40.000 toneladas debido a la caída del precio internacional y a la pandemia de coronavirus, este proyecto quedó al margen de los recortes presupuestarios.
Sin embargo, desde la minera niegan que esto sea así. “No tenemos ningún proyecto activo. Solo estamos en una etapa muy inicial analizando potenciales proveedores”, explica una fuente cercana a la empresa.
Livent había anunciado que invertiría 400 millones de dólares para incrementar su producción en el Salar del Hombre Muerto. “La baja del precio del litio en los mercados está afectando las inversiones y las finanzas de la compañía, a lo que se le suma los efectos que está generando el COVID19 a nivel mundial”, sostiene.
La decisión de seguir adelante con el proyecto renovable es que la fabricación del carbonato de litio requiere de una gran cantidad de electricidad, por lo que la empresa salió en busca de alternativas para su suministro.
La inversión será de al menos 9 millones de dólares, ya que el costo del MW construido en el mercado oscila entre los 800.000 y el millón de dólares, según calcula una fuente de la industria, a lo que habría que sumarle las ganancias del desarrollador.
Las obras podrían comenzar entre septiembre y octubre, pero los técnicos de Genneia aún están manteniendo conversaciones con los directivos de Livent sobre cuál sería la fecha ideal para iniciar los trabajos. Sin embargo, desde la minera señalan que aún están lejos de esa etapa.
La compañía energética estará a cargo del EPC, para lo que ya seleccionó a los proveedores de los paneles fotovoltaicos, los inversores y arrancadores electrónicos. A su vez, le suministrará los servicios de control operativo del parque y su mantenimiento, una vez que está en funcionamiento.
En Ullum I, II y III, Genneia contrató a JinkoSolar, Array Technologies y Schneider Electric respectivamente, aunque los acuerdos los había cerrado 360Energy quien fue la que inició las obras y, luego, le vendió los proyectos en 2018.
En paralelo, la compañía energética está concluyendo las negociaciones por un contrato similar con una cementera, para construir, operar y mantener (COM) otro parque solar, de 11 MW, en la provincia de San Luis, que también será utilizado para autoconsumo, señala una de las fuentes.
Las conversaciones se encuentran avanzadas por lo que la empresa espera cerrar el acuerdo, que podría alcanzar los 11 millones de dólares de inversión, en las próximas semanas, explica.
“Puede llegar a haber más contratos de este tipo, ya que estamos apostando a que convierta en un canal de negocio, que se va a explorar cada vez más”, resalta la misma fuente.

Generador mayorista
La compra de energías renovables directamente a los productores es otra de las alternativas que tienen los grandes consumidores locales para cumplir con lo que establece la Ley 27.191, aunque un decreto posterior de Mauricio Macri les permitió también hacerlo directamente a CAMMESA.
En este rubro, Genneia ya cuenta con experiencia porque está operando actualmente los parques eólicos Rawson III (24 MW), Pomona II (11,70 MW), Villalonga II (3,45 MW), a los que la mayorista estatal de electricidad les asignó prioridad de despacho en 2018 y 2019.
A su vez, la empresa está construyendo Chubut Norte II (26 MW), en la provincia homónima, y espera tenerlo listo para el cuarto trimestre. Si bien aún no cuenta con permiso de CAMMESA para conectarse en el nodo, ya ha comenzado a negociar la venta de la energía que produzca allí con posibles clientes, explica la misma fuente.
Como este sería el último proyecto que le queda en obra para ofrecer dentro de este sector, está buscando nuevas alternativas que le permitan continuar creciendo como proveedor directo de electricidad a privados.
Como adelantó Desarrollo Energético, Genneia ya ha concluido con la ingeniería de detalle de su planta fotovoltaica Arenas de Ullum, de 50 MW, en la provincia de San Juan, y tiene todo listo para lanzarlo públicamente cuando estén dadas las condiciones para hacerlo.
Antes de lanzarse de cabeza a su construcción, la compañía planea contar con acuerdos firmados con clientes interesados en comprarle la electricidad, debido al riesgo que implicaría realizar una inversión cercana a los 50 millones de dólares en un contexto económico y financiero como el actual en la Argentina, explica la misma fuente.
Otro de los problemas que debe resolver antes de iniciar el proyecto es que Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE) le confirme la ampliación de la estación transformadora (ET) Solar Ullum 132/33 kV y la construcción de la línea de alta tensión doble terna de 132 kV que la conecte con la ET Albardón-Chimbas, para poder evacuar la producción.
Su desarrollo iba a servir para incrementar la capacidad de transporte de la energía generada por las futuras plantas solares ya que con la que está en funcionamiento actualmente hay suficiente espacio para los que ya se encuentran en operación en la zona.
EPSE había lanzado la licitación el 16 de junio de 2019 para realizar esta ampliación, pero luego, el proceso fue cancelado porque no había quedado en claro quién se iba a encargar de financiar los 650 millones de pesos que requerían las obras si la empresa estatal o el gobierno provincial, explica una fuente cercana a la entidad.
“La nueva línea no se va a hacer. La provincia usó esos recursos para otras cosas y, ahora, se están quedando sin fondos. Hasta que quienes quieran invertir en nuevos parques no aparezcan, la obra no se va a realizar porque actualmente no es necesaria, por lo que ha quedado en stand by”, destaca.
Este es un punto que tendrán que terminar de dirimir ambas partes para cada una pueda avanzar con lo suyo ya que ninguna de las dos quiere lanzarse a invertir sin tener la seguridad de que del otro lado habrá una contraparte.

Otros servicios
Dentro de las nuevas unidades de negocio que viene desarrollando Genneia se encuentra la del control operativo de parques solares y eólicos de terceras empresas, desde su centro de monitoreo en Del Viso, provincia de Buenos Aires.
Desde allí, la compañía puede supervisar no solo el funcionamiento de sus plantas y las de sus clientes, sino que, además, puede revisar en detalle cómo está trabajando cada uno de los equipos y muchos de sus componentes. En caso de que sus técnicos encuentren alguna falla, puede enviar una cuadrilla para revisarlo e informar al fabricante para que realice la reparación correspondiente.
Este servicio es el que ya ha cerrado con Livent y está negociando con la cementera y con otras empresas de energía que ya tienen sus parques renovables en operación y quieren tercerizar esta tarea.
Dentro de esta unidad de negocios, Genneia también está buscando ofrecer servicios de mantenimiento tanto para plantas eólicas como solares, en un intento por diversificar sus fuentes de ingresos.

Una alternativa a futuro
La mayoría de los estudios de las consultoras especializadas en energía sostienen que la oferta de la electricidad producida en la Argentina no podrá abastecer la demanda local, si se produce una reactivación de la economía del país, por lo que es necesario construir anticipadamente nuevas centrales térmicas, renovables, hidroeléctricas o nucleares para evitar sufrir problemas de suministro en el futuro.
En este sentido, el gobierno de Mauricio Macri pensaba lanzar una segunda etapa de la licitación de Eficiencia Energética, que realizó en 2017. Allí, pensaba adjudicar contratos en dólares para el desarrollo de grandes ciclos combinados, que finalmente quedó en la nada.
Como adelantó Desarrollo Energético, empresas como AES Argentina, YPF Luz, Central Puerto, MSU Energy, Enel y Albanesi contaban con proyectos disponibles para participar del concurso de precios por al menos de 3,50 GW.
Si bien en ese momento Genneia había desistido de sumarse a esta licitación porque tenía muchos parques eólicos adjudicados que debía construir y financiar, en la actualidad esa realidad ha cambiado porque la gran mayoría de ellos ya están terminados y operando o en vías de concluirlos.
Por esa razón, sus técnicos han estado trabajando en el desarrollo de cuatro proyectos de ciclos combinados, en terrenos que ya adquirió al sur de la ciudad de La Plata por un total de 1,85 GW, explica la primera fuente.
De esta forma, la empresa tendría flexibilidad para adaptarse a los requerimientos de una futura licitación con diferentes combinaciones, ya que una de las centrales es de 800 MW y las otras tres de 350 MW cada una.
La decisión sobre su ubicación requirió de un análisis logístico y de costos. Así, la opción bonaerense terminó superando a la de hacerlos en el litoral. Si bien esta última tenía un acceso al agua casi ilimitado, el gas que le proveería Transportadora de Gas del Norte (TGN) era más caro y, de esta forma, superaba los valores que ofrecía la primera que contaba con menos líquido pero el fluido que le suministraría Transportadora de Gas del Sur (TGS) era más barato.
Para que pueda convocarse a un concurso de precios de esta naturaleza el país, primero es necesario terminar con la restructuración de su deuda y que las empresas puedan tener nuevamente acceso al financiamiento internacional. A su vez, el gobierno debe dar señales claras de la política que llevará adelante con respecto a las tarifas de generación y distribución eléctrica, señala la fuente de la industria.
El desarrollo de estos proyectos requiere de una inversión de, al menos, 3.000 millones de dólares, calcula, algo que le resultaría imposible de fondear en la actualidad para cualquier compañía local.

Por Hernán Dobry

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