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18 enero, 2021
Energía Finanzas

Energías renovables: un sector olvidado por el gobierno

Cerca del 40% de los proyectos eólicos y solares están paralizados desde hace dos años y aún nadie ha resuelto qué harán con ellos.

Al gobierno de Alberto Fernández, no le interesan las energías renovables. Este sector nunca figuró en su agenda de prioridades, al punto de que ha dejado abandonados a decenas de proyectos que se encuentran totalmente paralizados a la espera de una decisión oficial que nunca llega.
Entre los empresarios no tenían demasiadas esperanzas al respecto ya que los referentes del Frente de Todos habían dejado en claro durante la campaña que su preferencia se centraría en la generación térmica en base al gas natural, aunque tampoco le han prestado demasiada atención a este rubro hasta el momento.
Las señales sobre la política que implementaría el gobierno con las renovables las empezó a dar el mismo día en que asumió el poder, cuando degradó a la Subsecretaría de Energías Renovables a Dirección Nacional y le quitó poder de decisión en la materia, como había tenido durante la administración de Mauricio Macri.
No contento con esto, dejó acéfalo el organismo durante cinco meses, tras el papelón de haber nombrado a una funcionaria en el cargo que se reunió con todas las empresas y cámaras sin haber sido oficializada y terminó siendo desplazada antes de asumir.
Durante todo ese tiempo, nadie se hizo cargo de tomar una decisión para resolver la parálisis que enfrentaban decenas de proyectos desde 2018 por la crisis financiera que vivía la Argentina. El tiempo siguió pasando y esta situación se profundizó aún más con la pandemia.
Recién en abril fue designado Guillermo Martín para ocupar ese puesto, pero para ese entonces su jefe, el secretario de Energía Sergio Lanziani, brillaba por su ausencia en el Ministerio de Desarrollo Productivo. La Secretaría de Energía de la Nación estaba virtualmente acéfala.
Sin embargo, el gobierno se tomó hasta fines de agosto para remplazarlo por Darío Martínez, quien estuvo un mes sin poder asumir sus funciones y recién lo hizo a fines de septiembre. En ese lapso, nadie se hizo cargo del sector. Recién a finales de octubre, nombraron a Gabriela Rijter como directora Nacional de Energías Renovables.
“La falta de autoridades ha generado que los proyectos que no han comenzado a construirse no avancen, porque nadie sabe qué va a ocurrir”, afirmó a BNamericas Héctor Ruíz Moreno, gerente general de la Cámara Eólica Argentina (CEA).
El gerente de una de las desarrolladoras concuerda, pero muestra pocas expectativas sobre el fututo para el sector. “Estuvimos seis meses sin referentes energéticos, donde renovables era un área muerta y terminaron nombrando a Darío Martínez, un lobista del sector petrolero”, resalta.
Hasta el momento, la única medida que tomó el gobierno para el sector fue postergar en junio y septiembre las intimaciones por el incumplimiento del comienzo de operaciones comerciales (COD por sus siglas en inglés) para los proyectos inconclusos debido a la pandemia de COVID-19.
Sin embargo, sigue dilatando la decisión de fondo sobre qué hará con aquellos parques que aún no han iniciado ninguna clase de trabajos, pese a que ya deberían estar generando energía o cerca de empezar a hacerlo.
“Lo primero que tiene que decidir el gobierno es qué quiere hacer con los proyectos. Eso va a depender, primero, de lo que quieran hacer con las renovables”, señala a Sebastián Coates, CEO de la desarrolladora Eoliasur.
La visión que ha mostrado públicamente la Secretaría de Energía de la Nación sobre el sector es poco alentadora. “Las energías renovables son lo que vienen y vamos en ese sentido, pero no es a cualquier costo. Países desarrollados te exigen precios de la energía que ellos pueden pagar, pero no todos pueden pagar ese costo de la energía”, afirmó Martínez en una entrevista con Econojournal.
El precio ponderado promedio que convalidó el gobierno de Mauricio Macri en las licitaciones Renovar 1, 1.5 y 2, realizadas entre 2016 y 2017, fue de 54,72 dólares por MW/h.
En la actualidad, al menos 47 proyectos (39,17%) entre eólicos (13) y solares (34), que totalizan 1.774,82 MW (33,48%) nunca comenzaron con su construcción. Todos ellos fueron adjudicados en estos tres procesos y en las rondas de asignación de prioridad de despacho que realizó la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico SA (CAMMESA) entre 2017 y 2020.
Esto implica que el 23,21% de los parques eólicos y el 53,13% de los solares jamás iniciaron sus obras, lo que equivale a un 26,49% y 45,33% del total de los MW adjudicados en los cuatro concursos de precios respectivamente para cada una de estas tecnologías.
Todos ellos han incumplido con los hitos establecidos en los contratos (cierre financiero, llegada de equipos, inicio de obra y COD), debido a que la crisis financiera que vive la Argentina desde comienzos de 2018 hizo imposible que pudieran obtener el fondeo necesario para desarrollarlos.
Los gobiernos de Macri, primero, y de Fernández, ahora, se han visto en la disyuntiva de qué hacer con ellos ya que la norma establece que deberían haber ejecutado las garantías y cancelado los PPA.
Sin embargo, esto podría haber causado un quebranto en masa de las compañías de seguros locales, ya que fueron ellas las que les otorgaron las cauciones a las empresas eléctricas.
Por esa razón, el por entonces subsecretario de Energías Renovables, Sebastián Kind, sólo postergó el tema y dejó en manos de la actual gestión la resolución del problema, algo que aún no ha realizado, pese a que ya ha transcurrido casi un año desde que asumió el poder.
“Lo que queremos es que se cumpla con la ley. Hasta el momento, no hay nada decidido sobre lo que se va a hacer”, explica una fuente cercana a la Secretaría de Energía de la Nación.
Martínez esbozó una pista de lo que hará durante la misma entrevista, cuando sostuvo que le había dado veinte días a todas las empresas que no habían comenzado con los proyectos, para que le explicaran qué es lo que pensaban hacer con ellos.
“Vamos a ir hablando con cada uno y viendo el impacto y en qué región es. Aquel que vea que las condiciones no son las que pensaba, que se haga a un lado y deje ese cupo para que otro inversor quiera participar. No queremos que sea un pacto con contratos que nos dejan atados en dólares a un valor que no es el más bajo de la energía, sostuvo el 19 de octubre.
Sin embargo, ninguna de las empresas consultadas, que deben desarrollar 29 de los 47 parques renovables que aún no han iniciado las obras, ha recibido hasta el momento esta notificación ni ningún otro requerimiento oficial.
Incluso, la Secretaría de Energía de la Nación cuenta con toda esta información porque CAMMESA ya había consultado a las compañías al respecto en junio y septiembre, cuando se extendieron los COD, y le había remitido todos estos datos a Martínez en septiembre y octubre, detalla una fuente cercana a la mayorista estatal de electricidad.
“Hasta el momento, ninguna empresa respondió que quiere dar de baja los contratos”, señala la misma fuente y agrega que algunas, incluso, se negaron a responderles las preguntas sobre el tema.
Esto coincide con el relevamiento realizado por Desarrollo Energético entre los empresarios, quienes sostienen que aguardarán hasta ver qué quiere hacer el gobierno con este tema, antes de tomar cualquier tipo de decisión.
La inacción del de la Secretaría de Energía sobre estos proyectos es una de las principales críticas de ciertos sectores de la industria, ya que sostienen que quienes no han hecho los parques están recibiendo un trato preferencial frente aquellos que cumplieron con lo estipulado en los PPA.
Por otro lado, señalan que, si el gobierno los diera de baja, otras compañías podrían quedarse con ese espacio en las redes de transmisión eléctrica y desarrollar, en su lugar, otras plantas de energías renovables.
“Nos preocupa el tema y debe tener una solución a la brevedad. Pedimos que se libere la capacidad de transporte y un trato equitativo ya que hay compañías que pusieron mucho dinero y otros no”, explica Ruíz Moreno.
La decisión del gobierno de dar baja estos proyectos tampoco implica que los nuevos interesados consigan llevarlos a cabo, debido a que la crisis económica-financiera de la Argentina hace imposible que puedan acceder al financiamiento internacional que precisar para construirlos.
“El financiamiento es un tema clave y, actualmente, es un momento complejo para la industria. Si no se toman medidas urgentes, no vamos a poder llegar a las mestas que establece la ley de Renovables en 2025”, explica Santiago Sajaroff, presidente de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER).
Según la Ley 27.191, los grandes consumidores locales deberán adquirir el 8% de su electricidad de fuentes renovables a partir de 2018, un valor que se irá incrementando anualmente un 2% hasta alcanzar el 20% en 2025.

Problemas bajo el sol
El sector fotovoltaico es que el que mayores dificultades ha venido atravesando para poder iniciar los proyectos que fueron adjudicados tanto en las diferentes rondas de la Renovar como en las ruedas realizadas por CAMMESA.
Actualmente, se encuentran paralizados 34 grandes y pequeñas plantas solares, por un total de 892,02 MW, que representan un 53,13% de los 64 contratos y un 45,33% de los MW de potencia asignada para esta tecnología por el gobierno Macri.
Compañía Latinoamericana de Energía lidera el listado de mayor cantidad de proyectos sin iniciar por la crisis, con un total 329,50 MW, entre Los Zorros (45 MW), La Rioja Norte (15 MW), Patquía (20 MW), Los Zorritos (49,50 MW), La Pirka (100 MW) y Ullum X (100 MW) en las provincias de Catamarca, La Rioja y San Juan.
“Estamos trabajando para poder cumplir con los contratos y tenemos intención de hacerlos, por lo que renovamos las pólizas de caución. Los políticos tienen que entender que no estamos en Suiza y que existen problemas financieros y que no se van a poder resolver hasta que no se renueve el acceso al crédito”, afirma su presidente, Marcelo Rodríguez.
Una situación similar atraviesa 360Energy, quien debe desarrollar los parques Nonogasta, II, IV, V y VI, Tocota, Villa Dolores, Saujil III y Añatuya, por un total de 161,86 MW en La Rioja, San Juan Córdoba y Catamarca. Sus directivos, incluso, analizan la posibilidad de vender algunos de ellos y utilizar el dinero para pagar las obras de los otros.
“Seguimos en tratativas para buscar financiamiento, pero dependemos de las condiciones macroeconómicas para poder conseguirlo. Somos una empresa con un perfil de hacer. Si tenemos que vender lo haremos bajo la condición de que podamos hacer el EPC y construirlo nosotros”, explica su director de Asuntos Corporativos, Maximiliano Ivanissevich.
La situación de Verano Capital es diferente ya que cuenta con un acuerdo con State Power Investment Corporation (SPIC) para construir Zapata (37,50 MW) y Verano Capital Solar One (99,90 MW) en Mendoza, pero para esto necesitan tener certezas sobre los planes de la Secretaría de Energía.
“Los socios chinos quieren avanzar, pero antes quieren saber adónde va a ir el gobierno con el sector de renovables. El principal obstáculo es el acceso a las divisas, y que no podés hacer pagos de deuda ni girar dividendos”, destaca una fuente cercana la compañía.
En la misma provincia, el Grupo CEOSA atraviesa problemas más complejos ya que cinco de sus parques solares deben incluir un 80% de componentes fabricados en el país, para lo que precisan levantar una fábrica de paneles en Mendoza, además de desarrollar Lavalle (17,60 MW), Luján de Cuyo (22 MW), Anchoris (21,30 MW), General Alvear (17,60 MW), y La Paz (14,08 MW).
“Estamos complicados por el monto de la inversión y el nivel de componente local que tenemos para los parques. No queremos dar de baja ninguno. Estamos intentando que el gobierno provincial nos ayude para que no corran las multas y que no se caigan los contratos”, resalta su coordinador Energías Renovables, Gustavo Silva.
Finalmente, entre los proyectos más grandes que quedan por construir están Arroyo del Cabral (40 MW) y Sol de Bermejo (18 MW), que debe realizar la estatal Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC), y Villa María del Río Seco (20 MW), Villa María del Río Seco 2 (10 MW), Cura Brochero (17,68 MW) y Cura Brochero 2 (8 MW), que están en manos de Harz Energy.

Vientos sin cambios
Dentro del sector eólico, actualmente, se encuentran paralizados 13 parques, por un total de 882,80 MW, que representan un 23,21% de los 56 contratos y un 26,49% de los MW de potencia asignada para esta tecnología en las distintas rondas de la Renovar y para el mercado a término (Mater).
Parque Eólico Arauco lidera el listado de los proyectos inactivos con un total de 195 MW entre sus plantas Arauco II (3y4) (95 MW) y Arauco II (5y6) (100 MW) en La Rioja.
El primero de estos proyectos cuenta con un 60% de avance ya que las turbinas y las torres están construidas, pero la empresa controlada por IEASA y el gobierno provincial, carece del financiamiento para poder hacerlo.
“Le pedimos ayuda al Presidente y a Darío Martínez para que nos estiren los plazos de los contratos para poder continuar con las obras. Nuestra intención es seguir adelante y terminarlos”, afirma el ministro de Agua y Energía riojano, Adolfo Scaglioni.
El subsecretario de Energía provincial, Alfredo Pedrali, concuerda. “Queremos terminar con el parque de la Renovar 1.5. El de la Renovar 2 está más complicado y estamos analizando las distintas opciones de financiamiento que nos ofrecen algunos de los proveedores”, destaca.
La situación de la desarrolladora Eoliasur es diferente ya que tiene un acuerdo con la ECA alemana Euler Hermes para financiar Vientos Fray Güen (100 MW), Santa Teresita (12,60 MW) y Santa Teresita-A (37,80 MW), pero le es imposible concretarlo por la situación financiera del país.
“Desde que pusieron el cepo, la Argentina es totalmente inviable. Frenamos todos los proyectos hasta que haya una solución a estos problemas. Incluso, le presentamos a la Secretaría de Energía dos alternativas para poder resolver el tema con los parques que no se construyeron, pero nunca nos respondieron”, destaca Coates.
En Neuquén, la china Envision enfrenta una situación similar para la construcción de su planta eólica Los Meandros (125 MW), el más antiguo de todos, ya que corresponde a la Renovar 1.
Este proyecto tuvo varios contratiempos desde su inicio, primero con cuestiones de importación de los equipos durante el gobierno de Macri y, luego, cuando arrancaron las obras debieron suspenderlas por un problema con la línea de distribución y la situación político-económico del país.
“Sin financiamiento es imposible avanzar. Los parques en Bahía Blanca los terminamos construyendo ‘full equity’ lo cual no es posible en Neuquén y, para ello, tienen que relajarse ciertas restricciones del Banco Central que nos permitan repagar deuda a bancos internacionales y multilaterales quienes hoy no pueden financiar más”, detalla su gerente general para América Latina y el Caribe, Rafael Valdez Mingramm.
Finalmente, entre los proyectos que quedan pendiente para desarrollar se encuentran El Sosneado (50 MW), de la Empresa Mendocina De Energía Sociedad Anónima (EMESA), Wayra 1 (49,40 MW), de Autotrol Renovables, Pampa Chubut (100 MW), de Enel Green Power, Pampa (100 MW), del fondo de inversión GoldenPeaks, General Acha (63 MW), de Compañía Latinoamericana de Energía, y Las Armas (50 MW), de Pampa Energía.

Por Hernán Dobry

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