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18 enero, 2021
Energía

Argentina busca evitar quedar relegada del negocio del hidrógeno

Hasta el momento, el país no ha puesto en vigencia la ley que promueve esta fuente de energía desde 2006.

La Argentina busca salir de su propia inacción para evitar quedar relegada del futuro mercado internacional de hidrógeno verde, donde países como Chile y Uruguay ya han tomado la delantera y están trabajando en proyectos de desarrollo experimentales para posicionarse como productores tanto para uso local como para exportarlo a Europa y Asia, donde se centrará la mayor demanda.
Hasta el momento, sólo ha reinado el desinterés sobre este tema por parte de los diferentes gobiernos que han ocupado la Casa Rosada en los últimos quince años ya que la Ley 26.123 de Promoción del Hidrógeno fue promulgada el 24 de agosto de 2006, por el presidente Néstor Kirchner y, desde entonces, ninguno de los tres mandatarios siguientes la ha reglamentado, por lo que nunca entró en vigencia.
“El Poder Ejecutivo no la ha puesto en marcha ni le dio presupuesto. Hay una clase dirigente que no tiene una mirada estratégica y que pierde el tiempo con cuestiones menores. Hemos perdido como país la mirada de mediano y largo plazo”, afirma el diputado de Juntos por el Cambio, Gustavo Menna.
La norma establecía la creación del Fondo Nacional de Fomento del Hidrógeno (FONHIDRO) que sería financiado por el Estado y con préstamos, aportes, legados y donaciones de personas físicas y jurídicas, organismos e instituciones nacionales o internacionales, públicas o privadas, entre otros.
A su vez, los proyectos contarían con beneficios fiscales para el pago del IVA y el impuesto a las ganancias para la adquisición de bienes de capital y/o para la realización de obras vinculadas a su desarrollo.
Finalmente, el hidrógeno producido para ser utilizado como combustible vehicular no sería alcanzado por los gravámenes que rigen sobre los combustibles líquidos, el gas natural, el gasoil y la infraestructura hídrica.
El FONHIDRO nunca se creó por lo que la Ley 26.123 jamás pudo implementarse y, ahora, corre riesgo de caducar, ya que su texto establece que tendrá vigencia hasta fines del próximo año.
El gobierno de Alberto Fernández ha demostrado poco interés en el tema, al igual que sus predecesores, al punto de que no incluyó ninguna partida de fondos en el Presupuesto Nacional 2021 para financiar este fondo.
Para evitar que la norma deje de existir, Menna presentó el 11 de abril de 2019, cuando todavía Macri estaba en el poder, un proyecto de ley para postergar su fecha de vencimiento por veinte años y actualizar su texto para poner el foco en la producción de hidrógeno verde (fabricado utilizando energías renovables).
Hasta ahora, ni siquiera las comisiones de Energía y Combustibles (que no se ha reunido nunca en este año) y la de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados han estudiado el tema, pese a que el actual secretario de Energía de la Nación, Darío Martínez, se había comprometido públicamente en julio a actualizar la norma cuando era legislador y presidía la primera.
Si no se trata antes de febrero de 2021, el proyecto perderá estado parlamentario por lo que deberá ser presentado nuevamente en el Congreso. Incluso, Para agilizar el trabajo de los diputados, Menna propuso, incluso, crear un equipo redactor, para sacar un pre- dictamen.
“El objetivo es generar un incentivo de orden tributario para compensar el mayor costo que requiere esta infraestructura, como las exenciones a los aranceles de importación, su inclusión en los regímenes fiscales para la adquisición de bienes de capital para que esta actividad despegue como ocurrió con las energías renovables”, resalta el legislador radical.
Para Ariel Pérez, gerente de Energías Renovables de Hychico, la unidad de la petrolera Capex que produce hidrógeno verde en el país, este paso es importante pero sugiere que para impulsar esta industria deberían tomarse otras medidas complementarias como la incorporación del hidrógeno en todas las demás leyes que están relacionadas con un desarrollo sostenible: movilidad, energías renovables, almacenamiento.

Un negocio viable
El mercado de hidrógeno verde aún se encuentra en una fase inicial, pero está creciendo a pasos cada vez más acelerados, por lo que países como Chile, Australia, Brunei y Uruguay están buscando posicionarse como proveedores de aquellas naciones que carecen de los recursos suficientes como para producirlo localmente y tendrán que salir a comprarlo en el exterior.
“La Argentina está entre los países del mundo que podrían producir mucho hidrógeno y a muy bajo precio. Estamos posicionados bien en el mundo en cuanto recursos. De nosotros, depende cuánto avanzamos. Es necesario instalar al hidrógeno dentro de la agenda de nuestro país”, destacó Pérez en un webinar organizado por el Centro de Estudios de la Actividad Regulatoria Energética (CEARE).
El gobierno de Macri firmó el Memorándum de Cooperación en Hidrógeno con Japón el 27 de septiembre de 2019, uno de los países que mayor impulso le está dando a esta industria, junto con Alemania, y que está procurando conseguir proveedores para reducir la huella de carbono en su matriz de generación energética.
“La Argentina tiene muchas posibilidades por la cantidad de recursos naturales disponibles para producir hidrógeno verde a bajo costo. Enfrentaremos una década donde se va a configurar la industria del hidrógeno a gran escala y la Argentina tiene un rol importante que cumplir”, afirma el ex diputado de Cambiemos, Juan Carlos Villalonga, presidente de la ONG ambientalista Global Legislators Organization for a Balanced Environment (Globe) en otro webinar organizado por CEARE.
Las perspectivas del negocio para el país a nivel internacional son prometedoras ya que según calcula Koen Langie, Senior Hydrogen Solutions Developer de la francesa Engie, su potencial de exportación de hidrógeno verde podría superar los 100.000 millones de dólares.
“La Argentina está muy bien posicionada en los rangos más bajos de los precios potenciales del hidrógeno por lo que tiene todos los elementos para activar este mercado tanto interno como externo”, explica.
Dado la capacidad de generación eléctrica que el país tiene tanto en la matriz eólica en la Patagonia, como solar en el centro y noroeste, las posibilidades de crecimiento de esta industria no estarían supeditadas solamente a las ventas al exterior sino también al ámbito local, donde podrían desarrollarse negocios por cerca de 10.000 millones de dólares en especial en sectores como la minería, en el acero, la movilidad y petroquímica, según estima Langie.
Para Gabriel Monópoli, gerente de Desarrollo de Negocios de la francesa Air Liquide, hoy están dadas las condiciones para generar hidrógeno en el país a un costo igual o menor que el diésel, lo que haría viable su implementación en el transporte.
Según Menna, la actual capacidad de generación eléctrica verde que tiene la Argentina, que debería alcanzar el 20% de la matriz total en 2025 para cumplir con la ley de renovables, es suficiente para poder impulsar la industria local del hidrógeno en una primera etapa, focalizada especialmente en el transporte público.
Sin embargo, el diputado señala que, además, sería necesario mejorar la infraestructura de transporte para poder distribuirlo en todo el país, utilizando los actuales gasoductos o construyendo otros nuevos, para lo que se precisará de tener acceso al financiamiento externo.
Hasta el momento, la Argentina no ha solicitado ninguna de las líneas de crédito que tiene disponible el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para proyectos vinculados con el hidrógeno, explica Michelle Carvallo, asesora del jefe de la División de Energía, de la entidad multilateral en el segundo webinar.

Primeros movimientos
Pese a que aún no ha entrado en vigencia la ley de Promoción del Hidrógeno, las propias empresas locales se han puesto en campaña para comenzar a movilizar esta industria, encabezadas por Y-Tec, la compañía de investigaciones tecnológicas contralada por YPF y el CONICET, quien lanzó el Consorcio H2AR el 16 de julio.
La entidad trabajará a lo largo de los próximos dos años en el estudio de escenarios para la producción, transporte y exportación de hidrógeno, así como la evaluación de oportunidades de aplicación específicas en campos de la movilidad, la industria, la red de gas natural y la energía eléctrica.
“El consorcio tendrá como uno de sus objetivos iniciales consolidar una visión común y delinear hojas de ruta en distintos campos de aplicación, que permitan identificar desafíos, impulsar iniciativas piloto conjuntas y conformar un entorno normativo y de negocios que promueva el desarrollo de capacidades productivas y tecnológicas locales”, detalla Santiago Sacerdote, gerente general de Y-TEC.
Hasta el momento, se han sumado al consorcio firmas como YPF, Siemens Energy, Toyota Argentina, Cargill, Alstom, Pampa Energía, Tenaris, Ternium, Scania, YPF Luz, Profertil, Compañía Mega, TGN, TGS, Genneia, Baker Hughes, Sumitomo, Loma Negra, IEASA, Emerson, ABB, CGC, Trafigura, Explora, SICA, ABO Wind, AES Argentina, Air Liquide, Honeywell, Air Products, Hychico, Praxair, AESA y Soluforce.
“Desde Genneia, nos vemos día a día en la búsqueda de nuevas formas para brindar soluciones energéticas cada vez más eficientes y renovables en todo el territorio. Por ese motivo, aportar nuestros conocimientos de forma colaborativa y apoyar la investigación sobre el hidrógeno verde como vector de descarbonización de la industria, nos resulta de gran importancia para proyectar un avance sustancial en la forma en que consumismos energía en la Argentina”, sostiene su CEO, Walter Lanosa.
El primer punto en el que piensan trabajar es el uso del hidrógeno para el transporte público tanto para la propulsión del vehículo como para la producción eléctrica para servicios secundarios (climatización, sistemas de comunicación y electromecánicos). Para eso, el consorcio H2AR se reunió el 29 de octubre con el Ministro de Transporte de la Nación, Mario Meoni.
“Queremos avanzar en la innovación de nuevas fuentes de energía en el transporte porque, además, entendemos que puede ser una manera de incentivar nuevas industrias”, sostiene el funcionario.
Hasta el momento, Hychico es la empresa que más avanzada está en la producción de hidrógeno verde en el país con su planta ubicada en las inmediaciones del área petrolera y el parque eólico Diadema, ambos de su propiedad, en la provincia de Chubut.
Allí, produce 120 metros cúbicos por hora de hidrógeno de alta pureza (99,998%) utilizando la energía de sus propios molinos de viento. Esto, luego, lo mezcla con 58% de gas natural asociado, proveniente de su yacimiento para utilizarlo como combustible para alimentar un moto-generador de 1,40 MW, y generar la electricidad que utilizan los equipos del bloque para extraer el crudo.

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