Minería

Mendoza busca acelerar la venta de Potasio Río Colorado

La provincia lanzará una licitación para seleccionar un banco internacional que la asesore en la cesión del proyecto minero.

El gobierno mendocino busca aprovechar el incremento que viene teniendo el precio internacional del potasio para impulsar el proceso de búsqueda de un comprador para su proyecto Potasio Río Colorado, en la localidad de Malargüe, en el sur de la provincia.
La cotización spot del nutriente CFR granular de Brasil no ha parado de subir en el último año y pasó de niveles de 250 dólares por tonelada en agosto de 2020 a niveles por encima de los 700 en la actualidad, según datos de Green Markets.
Esto se debió a que el aumento en la cantidad de los cultivos de granos a nivel mundial impulsó a los agricultores a incrementar las superficies plantadas, lo que los llevó a precisar de más fertilizantes, fabricados a base al potasio, según la agencia Bloomberg.
“El precio está subiendo y está mejor que las previsiones que había hecho la propia empresa Vale dos años atrás. Se adelantó en el alza. Hoy, el mercado está respondiendo. El problema que tenemos es que no sabemos lo que va a pasar con la Argentina. En cualquier lugar del mundo, esto estaría funcionando”, afirma Emilio Guiñazú, gerente general de Potasio Río Colorado.
Por eso, la compañía provincial planea lanzar una licitación en 30 días para contratar un banco internacional que la asesore en todo el proceso de venta del proyecto, incluyendo el armado de un data room, la búsqueda de nuevos interesados y el análisis de los que ya se acercaron a buscar información. “Su función es asesorarnos en qué es lo que está buscando el mercado”, destaca.
Quien, finalmente, podría quedarse con el contrato es la suiza UBS. “Uno de los más interesados es una asociación de bancos suizos y sale a decir al mundo: vengan a ver qué ofrecen para explotar esto aquí en el sur mendocino. Este proceso es transparente y lo tiene que llevar una institución a la que le pagará quien haga la propuesta”, afirmó el gobernador Rodolfo Suárez el 14 de agosto durante una visita a Malargüe.
Desde hace al menos dos años, la provincia viene manteniendo reuniones con empresas internacionales que se han mostrado interesadas en averiguar información sobre Potasio Río Colorado. Guiñazú señala que ha recibido a compañías chinas, australianas, canadienses, estadounidenses, alemanas e inglesas, pero que, por ahora, ninguna ha hecho una oferta.
Como explicó Desarrollo Energético, Shanghai Potash Research le había propuesto invertir 2.500 millones de dólares en 2019 para generar 1,50 millones de toneladas por año (t/a), construir una planta de procesamiento en la provincia y extender una línea ferroviaria para transportar la producción hasta al puerto de Bahía Blanca.
Si bien esto nunca paso de una oferta verbal, la empresa china aún continúa interesada en participar del proceso que, ahora, comandará el banco que finalmente seleccione la provincia a partir de octubre.
La provincia aún no tiene en claro qué sistema utilizará para adjudicar la explotación de Potasio Río Colorado, que incluye la posibilidad de una contratación directa de la empresa que sea seleccionada por el asesor financiero o mediante una licitación pública, explica Guiñazú y agrega que esto lo van a terminar de definir con el banco y espera poder tener elegido un comprador para finales de 2022.
Las compañías deberán acercarle a la entidad una propuesta con un plan de trabajo para el yacimiento, con las magnitudes concretas de producción que piensan llevar adelante y los tiempos en los que lo que lo realizarán.
“No buscamos un inversor que compre Potasio Río Colorado y se lo quede como un negocio inmobiliario. Queremos que el que venga lo explote”, resalta Guiñazú y explica que la magnitud del proyecto la terminarán de definir con la empresa resulte seleccionada.
La provincia es flexible en este punto ya que analiza que existen tres posibles escenarios que podrían plantearles las compañías, dada la situación macroeconómica y política local y los riesgos de invertir en la Argentina.
Como informó Desarrollo Energético, el gobierno de Suárez tiene en carpeta desde fines del año pasado comenzar con un proceso que incluya una producción inicial más pequeña que, luego, se vaya incrementando, si es que no consiguen a nadie que quiera aprovechar todo su potencial.
El primero de los escenarios incluye generar entre 200.000 y 500.000 t/a para abastecer al mercado local y, además, exportar a Uruguay y Paraguay, aprovechando las ventajas logísticas y cambiarias del país.
Esto, también, serviría al país para mejorar los niveles de divisas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) ya que, actualmente, las empresas locales deben importar el potasio que utilizan para la fabricación de fertilizantes.
Para llevar adelante esta etapa, se podría aprovechar la mitad de las instalaciones que recibió de Vale el año pasado y requerirá de una inversión de entre 200 y 500 millones de dólares, dependiendo del tamaño de la producción que finalmente se lleve a cabo.
“Se podrían juntar 30 inversores locales y poner el dinero y saldrían beneficiados porque, actualmente, la Argentina paga 600 dólares por tonelada del CFR que importa, el doble de lo que cuesta producirlo ya que Vale había calculado su valor en 300 – detalla Guiñazú -. A esto, se le suma que se espera que la demanda local crezca un 50-60% en la próxima década y su cotización se triplique o cuadruplique”.
En caso de recibir una propuesta de esta magnitud, la provincia analiza quedarse con un 45% de la participación de la empresa Potasio Río Colorado, ya que le estará cediendo instalaciones y yacimientos muy superiores a que le la compradora terminará generando.
El segundo escenario es uno intermedio que implicaría una producción de 1-1,50 millones de t/a y el potencial de proveer no sólo al mercado local, sino que, también, se sumarían como clientes las compañías radicadas en el sur de Brasil, ubicadas en Uruguay y Paraguay.
El desarrollo de este proyecto requerirá de una inversión de 1.000-1.500 millones de dólares, dependiendo del volumen final que se decida alcanzar. En este caso, la provincia les ofrecerá quedarse con una participación del 25-30% de Potasio Río Colorado.
“Cualquiera que venga a invertir, no importa la magnitud, va a querer tener a la provincia como socia dentro del proyecto, por los beneficios que eso le puede traer”, explica Guiñazú.
Finalmente, el tercer escenario es desarrollar el yacimiento en Malargüe con los planes originales que tenía su anterior dueña, la brasileña Vale. Esto implica producir unas 4,50 millones de t/a.
Este proyecto implica una inversión de cerca de 6.000 millones de dólares ya que incluye la construcción de un trayecto de vías para conectarse con la localidad de Añelo, en la provincia de Neuquén.
En esa localidad, concluirá la extensión del ferrocarril Norpatagónico el gobierno nacional planea desarrollar para vincular los yacimientos petroleros y de gas de la formación Vaca Muerta, con el puerto de Bahía Blanca, en Buenos Aires.
“Lo positivo de Potasio Río Colorado es la magnitud y calidad de los recursos que tiene. Pero, al mismo tiempo, cuenta como punto negativo la logística y la infraestructura que está sin desarrollar”, destaca Guiñazú.
Este es un tema que preocupa al gobierno de Suárez, por lo que está manteniendo conversaciones con funcionarios de la administración de Alberto Fernández, ya que uno de los puntos débiles del proyecto es el estado en el que se encuentran las rutas nacionales.
Además, de mejorar las carreteras, la compañía que se quede con Potasio Río Colorado deberá decidir qué tipo de suministro de energía utilizará, ya que el yacimiento se encuentra en una zona aislada. Esto dependerá del tamaño de producción que finalmente tenga.
Una opción es construir un gasoducto de 120 kilómetros de largo, de entre 8 y 12 pulgadas de diámetro, desde la zona norte de la formación Vaca Muerta, en Neuquén, para utilizar el fluido para la generación eléctrica a través de una pequeña central térmica con un par de turbinas.
Estas obras requerirán de una inversión aproximada de 120 millones de dólares. La empresa podría negociar con alguna petrolera que se haga cargo de los costos de su desarrollo a cambio de pagar un precio más caro por el gas que le suministre o hacerlo por su cuenta y abonar un valor más bajo, explica Guiñazú.
El titular de Potasio Río Colorado calcula que una explotación mediana del yacimiento requerirá de un consumo de 200.000-300.000 metros cúbicos por día (m3/d) del fluido, mientras que una grande, rondará el millón.
Otra alternativa es construir una línea de alta tensión de 120 kV y 110 kilómetros de extensión para aprovechar la subestación que Cortaderal que ya había levantado Vale cuando tenía el proyecto en su poder.
En este caso, la inversión necesaria sería de cerca de 80 millones de dólares, que incluyen todos los materiales que dejó la firma brasileña cuando devolvió el yacimiento. Según calcula Guiñazú, una producción mediana de Potasio Río Colorado requerirá de un consumo eléctrico cercano a los 20 MW.
Por otro lado, el gobierno de Suárez también quiere asegurarse de que la administración de Alberto Fernández cree un marco de seguridad jurídica para las inversiones, ya que es uno de los principales obstáculos que enfrenta la Argentina hoy en día para atraer interesados en el sector minero, entre otros.
“Necesitamos que Nación respete las devoluciones de IVA y que permita el acceso al mercado libre de cambios y el giro de divisas al exterior como lo está haciendo con las petroleras, para poder conseguir interesados”, resalta Guiñazú.
En tanto, la provincia también está analizando la posibilidad de ofrecerle a la empresa que resulte adjudicada con el contrato para operar el yacimiento algunos beneficios impositivos adicionales, para que el proyecto resulte más atractivo, detalla.

Desarrollo zonal
El gobierno mendocino también planea construir el centro logístico Pata Mora, en las cercanías de Potasio Río Colorado, para aprovechar la movilización que podría generar el yacimiento en la industria minera y petrolera del sur de la provincia.
Como informó Desarrollo Energético, el proyecto contará con las mejoras de 300 kilómetros de la ruta provincial 226 y la nacional 40, que conectará La Pasarella, en Mendoza y Ranquia Norte, en Neuquén, además de una línea de 33 kV y 110 kilómetros de extensión para asegurar la provisión eléctrica.
Pata Mora requerirá de una inversión cercana a los 300 millones de dólares y tardará un año en estar terminado y se centrará en el suministro de servicios logísticos e industriales (metalmecánica) a los sectores de la industria minera y de petróleo y gas en el sur de la provincia y la zona norte de la formación Vaca Muerta.

Por Hernán Dobry

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