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25 septiembre, 2023
Petróleo y Gas

Gasoducto Vaca Muerta: Houston estamos en problemas

La construcción de la principal obra de infraestructura del país sufre atrasos y no estará lista para la fecha prevista por el gobierno.

El gobierno de Alberto Fernández tendrá serios problemas para garantizar el suministro de gas natural durante este invierno debido a los retrasos que está teniendo la construcción del gasoducto Presidente Néstor Kirchner (GPNK), una obra vital para todos los argentinos.
Esto ocasionará un importante drenaje en las ya maltrechas reservas de divisas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) debido a que será necesario utilizar al menos 2.900 millones de dólares para importar energía, si el proyecto no está terminado para el 20 de junio, como estaba previsto.
Por eso, el ministro de Economía, Sergio Massa, dijo que sentía “el orgullo de saber que el 20 de junio [el presidente de Energía Argentina (Enarsa)] Agustín [Gerez] va a terminar el gasoducto”, durante el acto de adjudicación de los contratos del Plan Gas 4 y 5, el 22 de diciembre, con el que piensa llenar el ducto.
El titular del Palacio de Hacienda ya encontró a quién echarle la culpa si la obra no se concreta en los plazos estipulados. El titular de la empresa estatal, colocado en ese puesto por Cristina Kirchner, será, entonces, el responsable de lo ocurrido. Quizás, por eso, no lo removió de su cargo cuando tomó el control de la Secretaría de Energía de la Nación.
En el gobierno, están preocupados por el atraso en la construcción del GPNK, pero buscan negar o minimizar este problema en cada una de las reuniones que han venido manteniendo en los últimos tiempos con los principales referentes de la industria, sostiene uno de ellos.
Dentro del sector, ya han cambiado las metas y, ahora, estiman que las obras podrían estar terminadas para septiembre, para cuando ya haya pasado los peores momentos del frío invernal, sostienen una segunda y una tercera fuente del ámbito hidrocaburífero en el país.
Esto se debe a los problemas que está teniendo la empresa SIAT para cumplir con el cronograma de entrega de los caños de 36 pulgadas que había estipulado con las encargadas de la construcción del GPNK: la UTE entre Techint Compañía Técnica Internacional y Sociedad Argentina de Construcción y Desarrollo Estratégico (SACDE) y BTU.
La unidad de Tenaris acumula un retraso de entre treinta y cuarenta y cinco días en la provisión de los tubos, cuando faltan cinco meses para que se cumpla la fecha fijada por el gobierno para terminar la obra, señalan la primera y la segunda fuente.
Esto se debe a los problemas de calibración que está sufriendo la planta de SIAT, en la localidad bonaerense de Valentín Alsina, que fue acondicionada especialmente para la producción de estos caños, sostiene la tercera fuente.
Tenaris niega estos problemas y remarca que las entregas están siendo realizadas siguiendo los cronogramas de la obra, explica una fuente cercana a la compañía del grupo Techint. Desde Enarsa, no respondieron a las consultas de Desarrollo Energético.
Más allá de esto, la empresa estatal de energía ya preveía un atraso en la recepción de los caños desde el 24 de junio. En la circular 4/2022 de la licitación de los contratos para la construcción del gasoducto, sostuvo que no iban a estar disponibles para el 15 de septiembre tal como lo estipulaban los pliegos del concurso de precios, como adelantó Desarrollo Energético.
“No será factible contar con cañería de 36 pulgadas para la fecha indicada, no obstante, sí será factible disponer de cañería de 30 para la fecha indicada”, sostuvo la compañía en respuesta a la consulta de una de las firmas interesadas en participar del proceso, aunque evitó precisar cuándo los recibirían, tal como se lo habían preguntado.

Los problemas
Existen tres inconvenientes principales que están generando atrasos en la construcción del GPNK: la demora en la llegada de los caños de 36 pulgadas, las fallas con las que arribaron varios de ellos a los obradores de las empresas encargadas de la obra civil y los inconvenientes en el inicio del proceso de soldado de los tubos.
SIAT lleva entregado en promedio un 37,90% menos de cañerías que lo estipulado originalmente en el cronograma establecido con las compañías entre los tres tramos en los que está dividido el proyecto al 8 de enero, según una cuarta fuente que forma parte del proceso. El gasoducto abarca un total de 573 kilómetros de largo entre la localidad neuquina de Tratayén y la bonaerense de Salliqueló.
En el primero de ellos, la unidad de Tenaris le ha provisto a la UTE Techint-SACDE 66 kilómetros de caños de 36 pulgadas de los 99 previstos, lo que equivale a un 33,34% por debajo de la meta, detalla la misma fuente.
La situación es aún peor en el segundo tramo, ya que la compañía ha entregado al mismo consorcio el 51,52% de los tubos estipulados para el 8 de enero: 48 kilómetros frente a los 99 con los que se había comprometido, resalta.
Finalmente, SIAT le suministró a BTU 40 kilómetros de caños de los 50 acordados para esa fecha, lo que representa un 20% menos de la meta fijada con la compañía que está a cargo del desarrollo del tercer tramo del gasoducto.
El segundo inconveniente que están enfrentando las constructoras son los defectos con los que han llegado algunos de los tubos a los diferentes obradores. Esto incluye daños en el revestimiento y en los biseles, marcas en el metal base, amoladuras en la soldadura original y problemas en la ovalación, explica una fuente cercana a una de las empresas.
Incluso, algunos de ellos tuvieron que ser devueltos a la planta de SIAT, sin contar con la aprobación de Enarsa, porque superaban el nivel de tolerancia mínimo permitido para su recepción.
“Se devolvieron sólo dos caños. Esto no demora ni la obra ni afecta la producción. Evidentemente se golpearon. Ya se devolvieron a fábrica con la no conformidad de calidad”, destaca una fuente cercana a la empresa estatal de energía.
Los restantes tubos que llegaron a los obradores con problemas deberán ser reparados in situ por las constructoras, lo que encarecerá las obras ya que esto se encuentra fuera del presupuesto acordado en el contrato firmado con Enarsa.
El tercer inconveniente que están enfrentando las compañías está relacionado con el proceso de soldado de los caños que deberán ser, luego, enterrados tras pasar por una última inspección.
Para realizar esta tarea con una mayor velocidad y, así, poder cumplir con las metas estipuladas por el gobierno para la construcción del GPNK, la UTE instaló dos plantas de doble junta automáticas, una en la provincia de Río Negro y la otra en la de La Pampa.
La primera se levantó en octubre para abastecer al tramo 1. Sin embargo, tuvo problemas de calibración, tras haber llegado desde Chile, sostiene la tercera fuente. Por esa razón, sólo logró hacer 2.000 costuras hasta el 8 de enero, de las 3.200 que estaban previstas, lo que implica un 37,50% por debajo de la meta, afirma la cuarta fuente.
“La doble junta no ha entrado en ritmo por problemas mecánicos, por lo que está haciendo entre 20 y 30 costuras. Por eso, se decidió desfilar y soldar los caños en el campo hasta que la planta entre en régimen”, explica la fuente cercana a Enarsa.
La segunda planta se instaló en la localidad pampeana de Doblas y recién comenzó a funcionar a comienzos de enero. Allí, los problemas son menores ya que no precisa de ajustes debido a que llegó al país en junio desde los Estados Unidos y fue la que se utilizó General Pacheco para realizar la calificación de los soldadores.
Pese a esto, es la que mayores atrasos acumula ya que hasta el 8 de enero se habían realizado tan solo 70 costuras de las 3.200 que estaban previstas para el tramo 2. Esto implica un 97,81% por debajo de los objetivos fijados, resalta la cuarta fuente.
“Están funcionando en simultáneo las principales incorporaciones tecnológicas de la UTE: las plantas doble junta y los equipos de soldadura automática que nos permiten acelerar la producción y mantener los altos estándares de calidad que el proyecto requiere”, sostienen desde el consorcio.
En lo que respecta a las soldaduras de campo, la UTE ha concluido con un total 0,50 kilómetros de los 33,50 que había estipulado originalmente para esa misma fecha, lo que equivale a un 98,50% menos de su meta, detalla.
El segundo tramo avanza un poco mejor ya que el consorcio ha logrado unir 6,10 kilómetros de caños de los 24,70 que tenía previstos, lo que implica un 75,30% por debajo de su objetivo, destaca.
“La construcción viene avanzando según el programa previsto cumpliendo con los hitos y exigentes plazos que tiene la obra. Estamos a toda marcha desfilando tubos a razón de entre 1500 y 2500 metros por día tanto en el renglón 1 como en el 2”, destacan desde el consorcio.
Finalmente, empresa BTU recién pudo terminar de soldar 15 kilómetros de tubos de los 20 que había estipulado para el 8 de enero, lo que equivale a un 25% menos que su meta, explica la cuarta fuente.
Ninguna de las dos constructoras ha bajado ningún kilómetro de cañerías a las zanjas hasta el momento en lo que respecta a las obras del gasoducto Presidente Néstor Kirchner. La UTE Techint-SACDE tenía previsto comenzar a hacerlo entre la tercera y cuarta semana de diciembre, según una fuente cercana al consorcio.

Por Hernán Dobry, con la con la colaboración de Camilo Ciruzzi

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1 comentario

Danny 20 enero, 2023 at 12:34 am

Muy buena la nota informativa , los felicito, pero nadie habla de los paquetes de estaciones recompresoras para mover el gas. Faltan los accesorios de la cañería como por ejemplo la lanzadoras de scrapper, cuadros de válvulas, etc…
Saludos

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